Escuchando: Silencio, a ratos la radio.

Ayer nos echaron de la Universidad a las 14:00, cerraron todos los edificios y nos fuimos a casa. Por el camino vi que también el instituto donde estudié estaba cerrado, igual que la Universidad. Deduje que el comunicado del Rector debía tener su origen en la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias. Al llegar a casa ahí estaba también mi hermana, lógicamente habían desalojado el colegio.

Encerrado en casa, no me quedaba otra que ponerme a estudiar o perder el tiempo, o ambos a ratos. Por la noche nos sentamos a ver las noticias del Canal 6, entonces me creí que la cosa estaba fea. Se quedaban sin luz, sin conexión, se les caían las cámaras, salía una periodista que no se podía apartar el pelo de la cara porque si se soltaba de la barandilla la tiraba el viento. La cosa estaba fea. Menos mal que justo antes de ponerse la cosa fea había comprado comida para toda la semana.

Luego viene lo típico de los apagones: ¿qué hacemos? son las 20:30, ya cenamos y no tenemos sueño, así que nos aburrimos. ¡Oh, no, no hay televisión, ni Internet! Pues me he sentido muy afortunado de vivir en una familia que se entretiene los apagones tocando música juntos, jugando a las cartas, leyendo a la luz de una vela… hasta he sentido un pizquito de lástima por la gente que sólo conoce la televisión como único entretenimiento in-door (o así lo demuestra).

Esta mañana salí a bajar la basura y el panorama no era muy alentador. Martes por la mañana y la calle casi vacía, apenas pasaban coches, las pocas personas que había en la calle tenían alguna misión particular que cumplir, como el menda que iba a comprar pilas. Claro que, como dicta la Ley de Murphy, al llegar a casa y ponerle pilas a la radio, la primera noticia que recibimos era que se había restablecido el suministro eléctrico en nuestro barrio, ni siquiera en nuestra ciudad.

Como no podía ser de otra forma, al salir me llevé mi cámara, pues como dicen los buenos libros de fotografía “Las fotos con sol y tiempo despejado las tiene todo el mundo. Cuando vea que se acerca la tormenta ¡coja su cámara y salga con ella!”. Bueno, pues hice unas pocas (28) fotos de cómo están las cosas en mi barrio, las he puesto en mi álbum temporal en Santa Cruz.

Hemos estado sin suministro eléctrico 14 horas, desde las 21:30 de ayer. Ahora mismo, dos horas después de recuperar la electricidad, seguimos sin conexión a Internet, sin televisión, sin móvil, sin teléfono (línea baja)… incomunicados. Cuando salí a comprar pilas encontré que Mercadona (aquí) estaba funcionando bajo mínimos, habiendo perdido todos los alimentos refrigerados y congelados. La gasolinera estaba cerrada porque los surtidores no funcionaban, sólo se sabía de una gasolinera operativa en la ciudad.

Ahora (12:55) se lamentan en la radio de que todo está informatizado y nada funciona si no hay electricidad.

Salí de casa sobre las 14:20, con la excusa de ir a buscar pan para el almuerzo, la cámara con la tarjeta de memoria casi vacía, pilas de recambio y unas intenciones bastante obvias. He vuelto a las 16:00, con unas 100 fotos más y los pies machacados de caminar (estoy en baja forma). He visto árboles y ramas en el suelo como nunca se había visto aquí, carteles doblados y caídos, casi todos los semáforos apagados, la mayoría de los comercios cerrados, trozos de techos por todas partes, incluso el techo entero de un quiosko en el suelo. He oído silbatos de poca policía dirigiendo el poco tráfico que había, motosierras cortando cadáveres vegetales, generadores de gasoil, vallas metálicas chirriando débilmente. He olido a madera cortada, a césped, a generadores diesel.

Cuando al fin recuperamos la cobertura de móviles Amena, la red está saturada y los móviles fuera de cobertura. Conociendo a sus propietarias y dónde viven, deben estar sin batería. Estoy oyendo en la radio que Auna se está quedando sin red debido a la falta de suministro eléctrico, a pesar de que la red de fibra óptica se mantiene intacta. Sin embargo, acaban de decir en la radio que Ono restablecerá la red telefónica y de Internet mañana :-\

Escuchado en la radio:
“Preparémonos para lo que viene ahora: el Gran Apagón”.
“Nos acaban de llamar de la ferretería Simón Bolívar: hay pilas, para quien las esté buscando y no las encuentre.”
“Políticos especuladores mejorar infraestructuras existentes no inventar nuevas.”
“Nuestro cableado es medieval, pero tendremos tranvía.”
“Desde que supe que venía la tormenta supe que lo primero que iba a fallar era Unelco y no me equivoqué.”
“He tenido que ir hasta Güimar para comprar pilas, desde Santa Cruz.”
“¿Mañana habrá clases en el campus de Guajara? Conociendo a los profesores son capaces de dar clase sólo para fastidiar.”
“Arafo está muy tocado. Arafo ya no es lo que era”.–Antonio Calzadillas, Alcalde de Arafo

En Fasnia tienen seis o siete carretera de acceso a las zonas residenciales, de las cuales están cortadas por cables de alta tensión todas menos una y sólo pueden pasar coches pequeños.

¡Y esto no es nada!. Pues menos mal, porque con la mierda de infrasctructura que tenemos y lo bien que se preocupan por mejorarlas, ya podemos rezar para que no se nos eche encima una tormenta de verdad :-(