Ya terminé de migrar a la 2.0 de WordPress y mi conclusión es esa: póntelo, pónselo… pero con mucho cuidadito. No ha sido en absoluto doloroso, lo único un poco latoso es tener que desactivar todos los plugins si –como en mi caso– esto te obliga a quitar las llamadas a funciones de los plugins en los ficheros del tema. Claro que eso se puede evitar cambiando el tema por uno que no llame a ningún plugin, lo cual se me viene a ocurrir ahora que ya he terminado :-D

Ni que decir tiene que el cambio merece la pena. Me decidí porque monté un blog de pruebas con la 2.0 y encontré un puñado de cosas de esas que a menudo echaba de menos. Por el camino he visto un concurso de temas para WordPress con un navegador de temas para irlos viendo. Muy interesante. Un día que me aburra mucho cambio el tema.

Si te lo perdiste, puedes ver la página de migración.