En mi última estancia en Tenerife he aprendido unas cuantas lecciones sobre cómo no organizar unas vacaciones. Por las malas.

  1. Nunca ir a Tenerife en verano o cuando haga “mucho calor”. Eso para mi es por encima de 25 ºC 😛 Calculo que eso significa evitar desde junio hasta octubre, puede que también mayo.
  2. Nunca “trabajar desde casa” para alargar la estancia, solo lo hace todo más difícil. A menos que haya un buen lugar de trabajo donde pueda aislarme de interrupciones. Mi trabajo ya viene repleto de éstas.
  3. Nunca estar de viaje a final de trimestre, septiembre es el peor momento. Nunca jamás irme alrededor de las fechas del Perf. Si no sabes lo que es eso, ¡que suerte tienes! 😉
  4. Nunca organizar reuniones familiares. Eso es trabajo al que no estoy acostumbrado, resulta demasiado estresante.

Más nunca. Nunca mais.

Cuando emigras, como que pierdes tus vacaciones. Dejan de ser vacaciones y se convierten en visitas a la gente que echas de menos y/o que quiere verte. Pero el tiempo es limitado, en seguida tiende a convertirse en un agobio. Me ha costado cinco años darme cuenta de que tengo que encontrar un equilibrio entre quedar con la gente y relajarme para tener algo de vacaciones de verdad.

Un equilibrio muy delicado.

Como la exposición en esta fotografía, que permite discernir algo de detalle en la roca sombría de abajo manteniendo al mismo tiempo detalle en el cielo y las nubes. Esta conseguí clavarla 🙂

A delicate balance

Aunque la revelé con Raw Therapee, no tiene ningún ajuste de exposición ni de color. Ni es HDR.

Poniendo en práctica las lecciones aprendidas, ya tenemos decididas las fechas que queremos para las próximas vacaciones en Tenerife. Aproximadas, claro, porque son alrededor de Semana Santa y en un puesto de atención al cliente no te puedes coger las vacaciones que te da la gana sin coordinarte con el resto del equipo, así que estoy en ello. Estoy avisando con tiempo de sobra 😉

Y en un par de semanas nos vamos de vacaciones a Lucerna. Unos días para descansar, relajarnos y, si nos aburrimos mucho, ver algún que otro museo. Será un reto tomármelo con calma, pero espero haber elegido bien el sitio: está cerca de casa y podemos volver cuando queramos, así que no habrá preocupaciones del tipo vamos a ver tal o cual cosa, que por aquí no volveremos 🙂

Será nuestra tercera visita y, realmente, pretendo volver muchas más veces. Me encanta 🙂

Beautiful Luzern