Hemos de llamar a la gente por su nombre, que para eso lo tienen 😉

Además, a todos se nos asume la responsabilidad de responder a la llamada. A mi Roomba le importa un comino cómo la llame, no me va a responder, pero seguro que nuestra niña le importará mucho tan pronto necesite su nombre para socializar. Everyone must get it right.

La elección del nombre para tu hija es una gran responsabilidad que no se debe tomar a la ligera. Es muy difícil (prácticamente imposible) asegurarse de que su nombre no le dará problemas en el futuro. En esta sociedad moderna globalizada, es aún más difícil hacerse una idea de cómo (o dónde) tendrá que usarlo. El mundo cambiará mucho a lo largo de su vida, no me parecería sensato elegir un nombre porque es bonito y llamarle Gwendolyn or Guillermo.

Empezamos pues con una meditada serie de requerimientos:

  • Multilíngüe. Fácil de usar en, al menos: alemán, francés, italiano, inglés, gallego y castellano, incluyendo el dialecto canario. Tildes y eñes fuera. Paso a definir fácil de usar.
  • Único. Al menos dentro de la familia, para que nunca quepa duda de a quién se está llamando.
  • Conexo.. Un nombre, una palabra. Nada de nombres compuestos.
  • Compacto. Que no sea propenso a diminutivos, ¡podría no gustarle! Tampoco debe parecer un diminutivo, para ahorrar clarificaciones.
  • Biyectivo. Que no sufra mutaciones al pasar del papel al teléfono y viceversa, al menos con los idiomas que nos interesan.
  • Constante. A ser posible que no tenga variaciones mucho más populares. Todos los nombres tienen variaciones, así que se trata de encontrar la versión canónica o la más popular, para evitar que la gente le cambie el nombre espontáneamente.

Todos estos requerimientos convergen de forma natural en la máxima simplicidad. Sin embargo, encontrar una solución simple para un problema complejo es a menudo mucho más difícil de lo que parece.

Por suerte, la tecnología está de nuestro lado. Con el poder de Internet y el Software Libre sólo hay que:

  1. Encontrar varios sitios en Internet con listas de nombres, a ser posible con sus inter-relaciones y niveles de popularidad por países y años.
  2. Con un sencillo script en Perl, extraer esa información y montar con ella una base de datos relacional.
  3. Utilizando las inter-relaciones y niveles de popularidad, extraer los nombres canónicos, para procurar nombres constantes.
  4. Eliminar del resultado los nombres presentes en nuestra familia y grupos de amigos cercanos, para procurar unicidad.
  5. Descartar nombres compuestos para asegurar conexidad
  6. Ordernar los nombres por longitud en caracteres (cuanto más cortos menos propensos a diminutivos) para procurar compacidad
  7. Con cada nombre, para comprobar si es biyectivo:
    • Mediante software de síntesis de voz, generar su pronunciación en cada unos de los idiomas deseados.
    • Mediante software de reconocimiento de voz, capturar todas sus pronunciaciones.
    • Asignar una medida del parecido de los resultados para cada idioma. P = 1 si y sólo si los resultados son idénticos al nombre original en todos los idiomas.
    • Eliminar nombres con una puntuación menor que x (0 < x < 1)
  8. Generar el listado de nombres supervivientes.
  9. Descartar nombres de celebridades, lugares, cosas o que se presten fácilmente a bromas. Los niños tienen crueldad de sobra para inventar bromas y mofarse de otros por su nombre, no hay que ponérselo fácil.
  10. Elegir uno, el que más guste.

Dedicándome a tiempo completo, esto podría estar listo en unos días, tal vez un par de semanas. Es una lástima que no tenga tiempo para eso 😛

Por increíble que parezca, terminamos antes haciéndolo a mano. Además, automatizando este proceso se pierde la diversión de imaginarse esas situaciones divertidas que tratamos de evitar. Que empiece pues la diversión, vamos a buscar en Internet:

Vamos a tener suerte, pero no vamos a ser tan frikis de elegir un nombre en العربية, 中文, 日本語 o un idioma sin representación en Unicode, buscamos un nombre ASCII-friendly.

Tampoco hay que buscar mucho para darse cuenta de que nuestros requisitos eliminan la mayoría de nombres gallegos, canarios e irlandeses, parece que nombres fuertemente ligados a un lugar no se llevan del todo bien con idiomas raros.

De nuevo, los suizos nos sorprenden. Debe ser por haber vivido durante siglos con tantos idiomas de por medio, que las listas de nombres populares en Suiza parecen más sensatas a nuestros ojos.

De primeras encontramos esta lista de nombres en inglés que, tal vez por estar dirigido al público de habla hispana, es más pequeña y manejable que otras listas más exhaustivas. Situaciones divertidas no tardaron en venirme a la mente…

– ¿Cómo te llamas?
– Noa.
– ¿Con una a o con dos?
– Con una sola, que no tengo satélites meteorológicos.

– ¿Cómo te llamas?
– Seleste.
– ¿Con C verdad? (tras haber oído lo que podría ser un canario disiendo “Celeste”?.
– No, con S.
– ¡Pero eso es una falta de ortografía!
(De lo contrario, imaginen el jaleo para corregir su nombre en cada registro, al menos en España)

– ¿Por qué se dirijen a todas las chicas mayores usando mi nombre? ¡Incluso entre ellas mismas!
(Tia, de vacaciones en España.)

También hay unos cuantos nombres que parecen añadidos como trampas para detectar padres malvados o inconscientes (por no insultar), como Ariel (para niño, ¿quiso decir Arial?), Bambi, Doll (“muñeca” en inglés), Lolita (ahem), Marika (para niña, ¡menos mal!), Toby (¿para niño? ¡pero si es nombre de perro!), Wanda (¿para niña? ¡pero si es nombre de pez!)… y muchos más.

Como ya saben, la combinación ganadora es… Emma.

Uno de los nombres más populares en Suiza últimamente. Tendrá muchas tocayas en EE.UU., pero ¿quién no?. También hay una destacada novela que lleva este nombre: Emma, de Jane Austen.