Hoy, mi amiga María ha hecho algo similar a lo que se conoce como Merluza a la marinera, que a menudo se encuentra con almejas, pero sin almejas y sin haber consultado ninguna receta. Es decir: un experimento 😀

Y yo, que estoy hecho gofio y griposo, aproveché para practicar las nociones aprendidas del tutorial sobre cómo fotografiar comida de webos fritos.

  • Experimental Hake
  • Si consigues que el aspecto y la salsa estén bien ya tienes el gato casi en el agua. (Papá Puerco)

El pescado en el plato es de hecho carbonero, que aquí lo llaman merluza negra (merluzzo nero). Para mí es la merluza congelada de toda la vida 😛

María no quedó del todo contenta con el resultado –la salsa quedó escasa porque se perdió parte por el camino y al final no pudo evitar que quedaran grumos– pero a mí me gustó y me lo comí todo –¿a que soy muy bueniño? 😉

Yo tampoco estoy del todo contento con la foto, carece de estilo propio y parece un plagio de webos fritos, pero es que hoy no doy para más. Por no hablar del trocito de cebolla que cayó en el mantel y no vi a tiempo 🙁

Pero como todos comemos (más que hacemos fotos) y los ingredientes se pueden conseguir fácilmente hasta en Irlanda, aquí les dejamos la receta:

Ingredientes

Para 4 personas:

  • 8 toros de merluza
  • 1 cebolla
  • 5 dientes de ajo
  • 300 g. de arroz integral
  • 1 cucharada de harina
  • 100 g. de guisantes congelados
  • 150 g. de gambas cocidas
  • aceite de oliva
  • sal

Preparación

Disculpad mis mezclas de términos gallegos y posiblemente canarios, he intentado traducirlos a lo que espero sea castellano.

  1. Descongelar y salar la merluza. Con abundante sal gorda, se puede descongelar en sólo 3 horas.
  2. En una pota o cacharro (cazo) hondo, hacer un rustrido (sofrito) con 2 dientes de ajo y 1/4 cebolla.
  3. Cuando la cebolla esté pochada (transparente) añadir el arroz y rehogar.
  4. Añadir el doble de agua que de arroz y sal al gusto.
  5. Cuando rompa a hervir, bajar el fuego al mínimo y dejar cocer durante 30 minutos (20 minutos si es arroz normal).
  6. En una sartén grande, hacer un rustrido (sofrito) con 3 dientes de ajo y 3/4 cebolla.
  7. Cuando la cebolla esté pochada (transparente) añadir la merluza y hacerla (a la plancha) un par de minutos por cada lado, hasta que se ve que está en su punto (la carne empieza a abrirse).
  8. Retirar la merluza y reservar en una fuente.
  9. Sobre el rustrido (sofrito) que queda en la sartén, añadir los guisantes y darles unas vueltas. (Lo ideal sería añadir almejas vivas y gambas crudas, pero no teníamos).
  10. Cuando los guisantes están hechos, añadir las gambas cocidas y darles unas vueltas.
  11. Añadir un chorro de vino blanco y un poco de agua. (Lo ideal sería añadir caldo de pescado, pero no teníamos). Las cantidades de vino y caldo (o agua) dependen de la cantidad de salsa que se quiera obtener.
  12. Cuando todo rompa a hervir, añadir una cucharada de harina (¡no maizena!) y al mismo tiempo remover rápido para eliminar los grumos.
  13. Cuando la salsa gane consistencia y pierda los grumos, echarla por encima del pescado.
  14. Servir como en la foto(*). Truco: molde de flan para el arroz.
  15. Pasarlo por el microondas si la salsa (o la foto) se ha mostrado conflictiva y ha llevado demasiado tiempo de preparación.
  16. Comérselo todo y sin rechistar que está muy bueno 😛

(*) Los dientes de ajo adicionales que se ven en la foto no son parte de la receta, sino mi tratamiento antibiótico preferido 😉