Nunca más viajar vía Madrid con los vuelos tan pegados (menos de una hora), nunca más coger el último vuelo del día si se puede elegir uno más temprano, nunca más hacer ninguno de los anteriores sin llevar al menos una camiseta de repuesto en la mochila… moralejas del peor viaje de mi vida.

Quedarme atrapado en Sídney durante días no me parece, en retrospectiva, peor que tardar 10 horas en hacer el recorrido Santiago-Zúrich que debió haber durado sólo 4 horas. Las 4 horas las pasamos de road trip de Ginebra a Zúrich, a cuenta de la puntualidad suiza. Algo así nos lo contó el capitán:

aeropuerto- ¿vienen ya o qué?, a medianoche apagamos y nos vamos
capitán- ¡vamos volando!
aeropuerto- pues ya puedes correr mucho
capitán- pero oiga, que ya vamos, dennos unos minutos más
aeropuerto- no sé yo, le veo aterrizando en Milán como no corra más
capitán- pero oiga, ¡que no tenemos tanto combustible!
aeropuerto- bueeeeno, si llegan a Ginebra antes de medianoche les dejamos aterrizar en Suiza
capitán- muchas gracias (c*br*n*s)

Espero que las 12 horas fuera de la nevera no hayan arruinado parte de los souvenirs que me traje, mañana lo sabré 🙂

  • Food!

No puedo, ni pretendo, competir con la idea y vuelta de las vacaciones de LuY, pero aproveché bien los 23 Kg. de franquicia 🙂 –volaba solo.