Y solamente uno, de forma que siempre sepas dónde debería estar cada cosa. Sólo entonces se puede poner cada cosa en su sitio.

Cuando se trata de mantener el orden en una colección de fotos, esta unicidad no es tan fácil de garantizar como parece. En un extremo, existe lo que en matemáticas llamaríamos la solución trivial:

Están todas las fotos en una carpeta, no necesito más.

Claramente, una solución mucho mejor que tener las fotos repartidas por varias carpetas en distintos sitios. Esto es no complicarse la vida y lo demás son tonterías :D

Conociéndome, pueden imaginar que mi lugar está en el otro extremo ;-)

Para empezar, tener todas las fotas en (exactamente en, no debajo de) una única carpeta presenta varios problemas:

  • Encontrarlas, a menos que sepas en qué fichero está cada foto.
  • Darle, forzosamente, un nombre (de fichero) único a cada foto. Esto, por si sólo, nunca es mala idea.

Hace años que tengo mis (veinte mil) fotos organizadas en carpetas, pero no fue hasta hace unos días que decidí establecer una estructura consistente a estas carpetas. Puede que no exista una solución perfecta (la demostración queda como ejercicio para el lector) pero yo me conformo con dar un pasito, una iteración, hacia una solución un poco mejor :-)

Un nombre (único) para cada cosa

Aunque me centraré en las fotos, lo mismo se aplica también para los vídeos, que no son más que un chorizo muy largo de fotos seguidas :-P

Darle un nombre único a cada foto es relativamente sencillo. La mayoría de cámaras digitales incluyen un número de secuencia en los nombres de los ficheros que producen. Si tienes más de una cámara del mismo fabricante, podría pasar que los nombres se repitan entre ellas, pero eso se arregla fácilmente cambiando la parte constante del nombre para que refleje de qué camara viene el fichero.

Por ejemplo, las fotos de mi vieja Nikon Coolpix 2200 llevan el prefijo c22_, las de mi vieja Nikon Coolpix 8400 llevan el prefijo c84_, las de la Nikon D80 llevan el prefijo d80_, las de la Nikon D90 llevan el prefijo d90_, etc. Asegurándote de que la cámara no resetee el contador —salvo que agote los 4 digítos al llegar a las 10.000 fotos, en cuyo caso añades un 1 delante y relajas el dedo ;-) — y asignando un prefijo único a cada cámara, ya tienes un nombre único para cada foto.

Si tienes fotos de película, numera los carretes y combina ese número con el de fotograma. Y disfruta mientras tengas un laboratorio a mano ;-)

Si tienes fotos de un móvil que pone la fecha y la hora en el nombre del fichero, las puedes dejar así si no te molesta. Si el móvil hace eso, difícilmente tendrás dos fotos del mismo segundo :-P

Si ya estás pensando menudo rollo, todo eso no hace falta es probable que no tengas muchas fotos ni muy antiguas. Mira lo fácil que es llegar al punto donde esto se hace necesario: entre mis 18.268 (muy pocas anteriores a 2003) tengo 761 repetidas, 391 de ellas más de dos veces. Un ejemplo:

  • Garachico
  • Cañons do Sil

La primera salió de la Nikon D80 de mi padre, la segunda de mi Nikon D80. Casos así, más de mil. Podría ser mucho, mucho peor. De hecho, lo fué.

Pero bueno, esto es fácil. Cada foto tiene una unicidad muy clara en el tiempo, the moment it clicks (y la cámara que hace click). Sólo hay que ponerse.

Un sitio (único) para cada cosa

Esto es un poco más complicado. A menos que prefieras ordenar tus carpetas por fechas, la unicidad no es tan obvia.

¿Y por qué no ordenas tus carpetas por fechas y ya está? Por varios motivos. Esto es una decisión personal y, para mi sorpresa, la mayoría de la gente que respondió a una breve encuesta a mi alrededor decían ser felices con carpetas basadas en años, meses y eventos. Una organización sin duda fácil de mantener, pero a mí no me va bien porque:

  • Yo no recuerdo las fechas con facilidad.
  • Fotos tomadas en la misma fecha, incluso en el mismo evento, pueden no estar relacionadas.
  • Nunca busco fotos por fechas, pero si quisiera es fácil hacerlo sin usar carpetas.

De hecho, mi primera estructura de carpetas para organizar fotos se basaba en fechas. Pronto me quedó claro que así no iba a encontrar las fotos cuando las necesitara. Sobretodo en aquella época (2003-2004) en que desconocía la existencia de las etiquetas IPTC. Qué tiempos aquellos :-D

¿Y si no usas fechas, cómo ordenas las fotos en carpetas? Ésa, ésa, es la pregunta correcta. No hay una respuesta única, pero parece que una buena idea es clasificar las fotos por el motivo que te llevó a disparar. Este motivo podría ser un evento, un lugar, una persona, una cosa… ¿algo más?

Los eventos son fáciles de clasificar porque tienen una posición bien definida en el tiempo y el espacio, p.ej. el 19 de mayo de 2010 en el Moscone Conference Centre de San Francisco.

Los lugares parecen fáciles de clasificar: de viaje y en casa… hasta que uno de esos destinos de viaje se convierte en casa. No sería la primera vez ;-)

Las personas también parecen fáciles de clasificar, p.ej. familia, amigos, compañeros de clase, de trabajo, de grupo social A o B. Hasta que un compañero de clase o de trabajo (¡o de ambos!) se convierte en amigo, o una amiga se convierte en familia, o un amigo se convierte en compañero de trabajo… situaciones que también he vivido en los últimos años. It’s complicated ;-)

Y las cosas ya son un jaleo, así que mejor no clasificaré muchas. Por el momento he encontrado una clase de cosas que me hace generar fotos más que el resto: las aficiones. Si tienes muchas fotos de ciertas cosas en concreto, p.ej. comidas (recetas de cocina) es probable que la razón para ello sea que te gusta cocinar, se puede considerar una afición. Si no cocinas pero aún así tienes muchas fotos de comida, será que te gusta comer :-P

También podría darse el caso de que hicieras las fotos por encargo, en cuyo caso podrían clasificarse como trabajos o al menos encargos.

El problema es que siempre queda un resto, fotos que haces porque sí, sin un motivo fuertemente definido, o que no pertenencen a un grupo suficientemente numeroso para merecer una carpeta propia. Para esas, después de mucho pensarlo, decidí usar la característica que menos me cuesta recordar de cada foto: el lugar.

En esta cruzada contra el Caos he pasado a tener menos carpetas, pero más convenientes:

  • Aficiones, como Fotografía, Senderismo y Cocina.
  • Eventos, pero sólo aquellos que son públicos.
  • Gente, incluyendo eventos privados que claramente son específicos de personas concretas, p.ej. bodas (unas pocas), reuniones familiares, cumpleaños, juergas, etc. También actuaciones de Laura..
  • Nuevas, para las fotos sin ordenar, recién sacadas de la cámara.
  • Selecciones, para copias destinadas a prósitos concretos, p.ej. fondos de pantalla.
  • Viajes, incluyendo escapadas en mis (múltiples) países de residencia.
  • Videos, por no mezclarlos con las fotos.

Para todo lo demás: Location. Location. Location. (Carpeta Sitios).

De hecho, Eventos, Viajes, Videos y Senderismo están ordenadas también por lugares.

Finalmente, todo cobra sentido: los nombres de ficheros me dicen cuándo hice cada foto, las carpetas me dicen dónde. Así cuando quiera encontrar una foto en mi disco duro, sólo tengo que recordar por qué la hice y dónde, mucho más fácil para mí que recordar cuándo :-)

Un ejemplo claro de lo fácil que me resulta recordar dónde hice las fotos y lo difícil que me resulta recordar cuándo: el temporal “Delta” que azotó Canarias el 29 de noviembre de 2005. Hace apenas cinco años y aún tengo que consultar la fecha, a pesar de que viví el temporal. Sin embargo, no me costó mucho recordar el recorrido que hice con la cámara al día siguiente y localizar todas aquellas fotos:

Cuando hice aquellas fotos, eso de geotagear debía ser ciencia-ficción :D

Cuando los árboles se quedan en arbustos

Las carpetas tienen dos limitaciones importantes, impuestas por los sistemas de ficheros, que las limitan como mecanismo de clasificación: (a) toda carpeta debe estar dentro de otra (pero sólo una) y (b) cada fichero debe estar en una (única) carpeta. Cuando sacas las fotos del disco duro, p.ej. subiéndolas a Flickr, estas restricciones desaparecen pero aparecen otras, que ahora dependen de la plataforma concreta que hayas elegido para alojar las fotos.

Estas diferencias plantean otro problema: cómo mantener organizaciones diferentes pero coherentes, cada una dentro de las restricciones de la plataforma correspondiente.

Un ejemplo de esto es Flickr, que sólo permite organizar las fotos en conjuntos y colecciones. Cada foto puede estar en cualquier número de conjuntos, incluso ninguno. Cada conjunto puede estar en cualquier número de colecciones, incluso ninguna. Sin embargo, ningún conjunto puede contener a otro y ninguna colección puede contener a otra.

Flickr también permite añadir etiquetas y gente a las fotos, ambas funciones muy útiles a la hora de encontrar cada foto cuando la necesitas.

Aprovecho la ocasión para saludar a mi familia, mis amigos en Tenerife, a mis compañeros del club Montañeros de Nivaria, a mis compañeros del GULIC, a mis compañeros de la ETSII, a los Spaniards en Dublín y a cualquiera que (ya no pregunto cómo) haya cruzado disparos (fotos) conmigo. Si sospechas que tengo fotos en las que sales tú y quieres verlas, hazte una cuenta en Flickr (si aún no tienes una) y añádeme a tus contactos. Si tienes fotos en las que salgo yo, por muy viejas que sean, te agradecería que las compartieras conmigo en Flickr, Picasa, Facebook o donde te venga bien :-)

Volviendo a lo que nos ocupa (¡pero iba en serio!), voy a esbozar una aproximación al problema de comprimir el árbol de carpetas en sólo dos niveles (colecciones y conjuntos).

Las colecciones pueden empezar siendo las carpetas del nivel superior: Aficiones, Eventos, Gente, Viajes, etc. Algunas carpetas de segundo nivel reclamarán su propia colección (p.ej. Gente/Familia), mientras que algunas carpetas de primer nivel podrían no merecerla (p.ej. Selecciones). La carpeta Sitios probablemente tampoco merezca una colección, pero sus hijas (Tenerife, Dublin, Suiza) sí. Eso aún esta por ver (en mi caso) ya que depende de cuántas fotos acaben en esa carpeta, pero es de esperar que, tratándose de mis lugares de residencia, tengan suficiente contenido para tener una colección por cada lugar donde he vivido.

Decidir qué colecciones montar es fácil, lo difícil es decidir los conjuntos ;-)

Puedes empezar por aplicar las mismas reglas desde el otro extremo del árbol de carpetas. Algunas (tal vez muchas) de las carpetas que no tienen ninguna dentro (carpetas hoja al final del árbol) merecerán un conjunto. A veces, cuando éstas no tienen muchas fotos son un poco específicas de más, puede ser más conveniente agregarlas en un conjunto común. Por ejemplo, mi conjunto St. Patrick’s Day contiene fotos de cuatro carpetas, cada una de ellas demasiado específica para merecer su propio conjunto:

Events/Ireland/Dublin/St.Patrick's.Day.2007
Events/Ireland/Dublin/St.Patrick's.Day.2008
People/Spaniards/St.Patrick's.Day.2007
People/Spaniards/St.Patrick's.Day.2008

Nota: los nombres de mis carpetas tienden a estar en inglés por varios motivos, entre ellos evitar las tildes, eñes y similares.

Teniendo un criterio para podar el árbol de forma más o menos consistente, lo ideal sería tener un mapa que describa qué carpetas incluye cada conjunto. Un ejemplo de esta organización, el único que doy por terminado ahora mismo, es mi colección de Eventos. La descripción de esta colección refleja también la estructura en carpetas en mis discos locales.

  • Events

Otro problema, que no existe con las carpetas en discos duros, es cómo ordenar los conjuntos dentro de cada colección. En este caso van por orden cronológico porque así suceden los eventos, son cosas que pasan y yo no puedo estar en dos al mismo tiempo. Pero no siempre será tan fácil.

Eventos es la primera carpeta de mi colleción (por orden alfabético) y también una de las que menos fotos contiene, al menos del 8% del total. Ha sido fácil, gracias a que los eventos tienen un lugar y momento bien determinados, pero había fotos tan viejas que han necesitado algo de cirujía en el EXIF.

Una semana para el 8% más fácil… no me queda nada :D

Distrubición de mis fotos por carpetas

Menos mal que las fotos de Viajes no van a necesitar muchos cambios :D

Actualización a 14 de agosto

Ya tengo ordenadas (y subidas a Flickr) todas mis fotos de Eventos y Aficiones, ha llevado tiempo pero no ha presentado decisiones difíciles.

El gran dilema me lo han plantado las fotos de Gente, sobretodo las fotos de gente muy cercana y de quienes tengo fotos suyas por todas partes: en eventos, de viaje, en sitios importantes… ¿cuándo poner la foto en su propia carpeta personal y cuándo no?

Voy a apuntar el criterio que estoy siguiendo, como recordatorio para cuando me asalte la duda de nuevo en el futuro. Las siguientes categorías (carpetas) deberían tener prioridad:

  • Los Eventos, p. ej. una foto de mí en la Ficit 2003. No es una foto sólo “de mí”, sino “de mí en aquel evento”.
  • Las Aficiones no suelen generar fotos de gente, pero si se diera el caso es probable que esas fotos no sean “de mí” sino “de mí haciendo eso“, p.ej. esta foto de mí en el pico del Teide en la que ni siquiera se me reconoce :D
  • Las Bodas claramente producen fotos de gente, pero “del tío Pepe en la boda de Marta”, donde el tío Pepe tenía una pinta única e irrepetible, obviamente debido a la boda :P
  • Las fotos de viajes también producen fotos más específicas del lugar que de la gente, claramente una foto de mí en el Vaticano tiene mucho más peso por el Vaticano que por mí, ni el mismísimo Papa se libra de esto ;-)
  • Las fotos de gente importante que no encajan en ninguna de las anteriores categorías son las que amenazaban con traerme de cabeza, pero acudió en mi rescate el mismo mantra: Location. Location. Location. Si el sitio es suficientemente importante, las fotos van a la carpeta del sitio, sólo en caso contrario van a una carpeta dedicada a la persona. Así, por ejemplo, fotos hechas en casa irán preferiblemente a la carpeta del sitio — 9 de los 14 posibles valores de casa tienen carpeta propia.

Anexo: moraleja de un susto reciente

Por último, pero no por ello menos importante, una nota sobre interoperabilidad: evita todo lo que no sea ASCII en los nombres de ficheros y carpetas. Olvídate de tildes, eñes y demás caracteres especiales.

De lo contrario, vivirás en riesto de que un día, quieras o no, sin que puedas elegir, te cambien la codificación de caracteres en el sistema de ficheros (i.e. formato del disco duro, o dispositivo equivalente) y todas esas tildes y eñes se conviertan en letras raras que, impredeciblemente, te pueden dar problemas.

En serio, la informática no está tan preparada para esto como te imaginas.

No intentes converte de lo contrario, esto ya ha sucedido varias veces en los últimos años. A menudo cuando menos te lo esperas, hace poco casi pierdo un par de cientos de fotos de aquellos maravillosos años. ¡Nunca mais!

Venga ya, exagerado, esas cosas ya no pasan… ¡es mentira!

  • esmentira.png

Te digo que es mentira que estas cosas ya no pasan, es mentira que la informática esté bien preparada para las tildes, compruébalo aquí y aquí.