Ayer no estaba para escribir nada, estuve zumbado todo el día a pesar de haber dormido ocho horas y sin despertador, pero hoy estoy recuperado y listo para ponerles los dientes largos ;-)

El resumen de un párrafo sería: volé a Torino a través de París el lunes por la mañana, pasé la tarde paseando por Torino, hice el trabajo el martes por la mañana e intenté volver a Dublín por la tarde. El aterrizaje en París necesitó dos intentos y el despegue se canceló, tuve que esperar al miércoles para volver a Dublín. Ayer aún no me había recuperado de la paliza. En cuanto a los idiomas, me quedaron ganas de visitar Italia pero no Francia.

ConcordeEl viaje hacia Torino (Turín) pasando por París fue bastante bien, no hubo ningún contratiempo y el trato por parte de AirFrance fue ejemplar. Fué una lástima no tener la cámara preparada cuando aterrizamos porque pasamos al ladito del Condorde que tienen expuesto en el aeropuerto Charles De Gaulle, sólo pude tomar esta foto de lejos al bajarme del avión, hay una mejor en la Wikipedia.

El tiempo que duró el viaje vino a ser el tiempo que pude hablar inglés, tan pronto como me subí para ir al centro de Torino me tuve que enfrentar a la barrera del idioma. El primer caso fue el simpático revisor del tren, con el que la conversación, en el lenguaje internacional, fue: le doy el billete, me echa una mirada crítica de a ver qué tenemos aquí, me encojo de hombros y le sonrío, se larga con mi billete haciéndome un gesto de espérate ahí quietecito, le veo bajarse del tren con mi billete, voy a la puerta y le llamo (Mi scusi!), se sube y me devuelve el billete con cara de relájate, tronco… vale, Grazie.

El tren me dejó a las afueras y tuve que coger una guagua para llegar al centro. La guagua igualita que las de Dublín e Inglaterra: muy emocionante :-D La parada era Porta nuova y no recuerdo qué me dijo el conductor para darme a entender sube que ya te aviso cuando lleguemos, pero éste sí que fue amable… Molto grazie! :-)

Porta Nuova tampoco es que estuviera en el mismo centro de Torino, menos mal que tenía Google Maps en el móvil para contarme el camino, que si tengo que ir preguntando no llego nunca, sobretodo no teniendo una dirección concreta por la que preguntar.

TorinoAlrededor de Porta Nuova está todo lleno de cables de tranvía, no había visto nada igual salvo en una foto de Rafa en Toronto. Pero lo que más me llamó la atención sobre el tráfico, tal vez por los comentarios que había oido al respecto, es que hay semáforos ¡y se respetan! Sí que está civilizado el norte de Italia, el semáforo se pone verde para tí y los coches paran. No todo lo que es distinto en Italia es tan cierto :-D

La ruta sugerida por el amigo Google me hizo pasar por tres plazas: Piazza Solferino, Piazza San Carlo y Piazza Castello. Aquí una foto de cada una:

  • Piazza Solferino
  • Piazza San Carlo
  • Piazza Castello

Por el camino me pateé la Via Roma enterita, que parece ser la calle de compras. Me resultó muy curioso como aprovechan que los edificios tienen todos las aceras cubiertas para utilizar las columnas como escaparates. También me llamó la atención el tamaño (familiar) de las botellas de vino :-D

  • Columnas
  • Columnas
  • Botella

Encima me encuentro, cómo no, con las rebajas de enero: SALDI por todas partes y 50% de descuento en lencería –y yo sin saber la talla :-P – pero lo mejor fue sin duda poder entrar en la fnac y resarcirme de las ganas que me quedaron en Madrid. Allí pude encontrar discos de Maurizio Pollini, que en Tenerife no encontraba casi nada.

  • Lencería
  • Fnac
  • Pollini

Al final con tanto paseo me entró hambre y no era questión de pasar hambre en este país, así que seguí pateando en busca de algún Ristorante con buena pinta pero tampoco nada pijo porque no me apetecía nada entrar en tales sitios con las pintas que llevaba. Tanto pateé que de perdido llegué al río, lo crucé, ví que había un alma y en las aceras y me di la vuelta no sea que estuviera entrando en la mitad chunga de la ciudad, como cuando cruzas el Liffey hacia el norte :-P

  • Puente
  • El Otro Lado
  • Comida

Lo que más ganas me quedó de hacer allí fue sin duda ver Los Alpes desde una mejor perspectiva, es una lástima que no se aprecie en la foto lo bonito del paisaje…

    Los Andes

Pero lo mejor aún estaba por llegar, no en la tierra del Mi scusi signore, io non parlo italiano sino en la del Excusez-moi, Monsieur, je ne parle pas français. Primero un aterrizaje que costó dos intentos debido a rachas fuertes de viento por la derecha. No fue tanto como aquel 747 aterrizando con viento de lado ni terminamos como el boing 777 estrellado en Heathrow (ayer mismo), pero se podía sentir cómo el viento desplazaba el avión un par de metros a la izquierda con cada racha y se ladeaba de lo lingo… muy conmovedor. Pena que no grabé un video del primer intento, sólo del segundo, pero compárenlo con el aterrizaje en Dublín.

Al parecer el avión de City Jet era demasiado pequeño para despegar con aquel viento, así que nos colocaron en el Suite Hotel by MDB mientras esperábamos por el siguiente vuelo, a la mañana siguiente. Menos mal que no se me ocurrió comprar un vino caro en el aeropuerto aquella tarde, porque me costó un rato poderlo meter en el avión a la mañana siguiente.