Este año por Navidad, otra vez, me ha tocado pasar el día solo en casa y mayoritariamente en la cama. Esta vez no tengo muy buenas provisiones de turrones –sólo una tableta y está en la parte más fría de la casa– y polvorones ni hay, así que en vez de pasarme el día comiendo chucherías como solía hacer por estas fechas, llevo un par de días que apenas como –tampoco tengo hambre.

Pero alegría que es Navidad, este año las estoy pasando mucho mejor que el año pasado y por supuesto también tengo un regalito, aunque me temo que poca gente lo disfrutará porque es algo muy especial: receta para reducir el ruido a muchos ficheros usando GIMP pero de forma automatizada, ¡sin ratón! :-)

Gracias a Bea y Txema por darme la motivación que necesitaba ;-) y a mi padre por la idea original para reducir ruido en las fotos.