Varias veces dije cuando vuelva a Dublín lo primero que voy a hacer es bajarme en el St. Stephen’s Green y tumbarme un rato al césped con un helado de Bailey’s… pues salvo por que el Aircoach no para en el Green, cumplí con lo que dije:

  • I'm back

No hacía un día de verano, ni falta que hacía, con 11ºC y viento de sólo 28 km/h realmente me parecía un día estupendo, especialmente después de haber pasado esta semana en Tenerife con máximas de al menos 38ºC y todo el día sudando como un pollo. Las gafas de sol no eran tan necesarias, pero sin ellas no puedo mirar mucho al cielo.