El pasado fin de semana, para celebrar su nuevo decenio, el amigo Rafa estrenó la temporada de barbacoas haciendo la primera barbacoa del año. Fue un día una tarde (llegué a las 16h) estupenda. Gracias, Rafa :-)

Aproveché la ocasión para agasajar a Rafa y a los demás presentes con una muestra de nuestra deliciosa receta canaria del gofio amasado con miel, pues tampoco se me ocurría otra cosa que aportar a la barbacoa. La media botella de Ron no me pareció buena idea ;-)

El Gofio, tan propio de Canarias como ninguna otra cosa, es curiosamente bastante desconocido fuera del archipiélago, incluso dentro de España. De las muchas recetas con gofio, aquí de momento sólo he hecho ésta. En vista del interés que han mostrado varios amigos compatriotas, aquí la dejo la receta.

Ingredientes: algo medio bote de miel, unos 150-200 ml. y un montón dos o tres tazas de gofio. Opcionalmente, un puñado de almendras trituradas.

Elaboración: poner el gofio en un bol grande y profundo –o un tupperware en su defecto– con sitio de sobra para remover el gofio libremente. Opcionalmente, las almendras trituradas quedan muy bien. Añadir la miel poco a poco, removiendo la no-mezcla a cada par de cucharadas de miel, para mantener la miel atrapada en una nube de gofio que no la absorberá fácilmente. Cuando esta nube tengo un tamaño como de un puño, estrujarla en las manos para forzar al gofio a meterse en la miel –o a la miel a intentar escaparse del gofio– hasta obtener un engrudo de gofio pegajoso con miel rezumando. Devolver el engrudo al cuenco del gofio, envolverlo en más gofio hasta que aparentemente no acepte más, volver a estrujarlo y repetir hasta que no haya manera de que acepte más gofio. Durante este proceso querrás lavarte las manos varias veces. Hazlo. Cuando la pelota se empiece a llenarse de grietas por estar muy seca, es momento de empezar a lanzarla de una mano a otra vigorosamente una y otra vez para que el impacto con las palmas de las manos fuerce al gofio a absorver más miel –¿o era al revés?– hasta que la pelota vuelva a estar pegajosa. Entonces se la pasa por el cuenco del gofio y se repite el proceso de lanzamientos repetidos hasta que vuelva a estar pegajosa, de vuelta al gofio y a lanzarla, hasta que las palmas de las manos se pongan coloraditas.

Almacenamiento: guardar la pelota de gofio siempre acompañada de un poco de gofio espolvoreado a su alrededor, ya que la miel rezumará lentísima pero contínuamente y más vale que haya algo que la absorva para evitar tener que desechar el recipiente ante la imposibilidad de extraer la pelota.

Presentación: para consumo individual o entre amigos, cada uno que agarre un pellizco. Para comensales más escrupulosos recomendaría trocear la pelota en cubitos de entre 1 y 2 cm3 y opcionalmente moldearlos con formas divertidas.

Limpieza: el gofio es un alimento muy constructivo, no sólo por lo nutritivo que es sino por el asombroso parecido que tiene con el cemento. Cualquier utensilio que haya entrado en contacto con cualquier mezcla de gofio con cualquier líquido debe ser lavado inmediatamente después de usado, o al menos sumergido en agua para evitar la coagulación del gofio.

Debo disculparme a mis amigos Jake y Su por la imprecisión de las medidas.

Para mi sorpresa y regocijo, la querida pella de gofio –mejor comprendida por mis amigos como piedra– tuvo una acogida bastante buena. Al menos al primer mordisco. Me sobraron dedos en una mano para contar las personas que pudieron con un segundo mordisco, de las cuales definitivamente Rafa se llevó la palma, o como dicen aquí took the serious biscuit.

La foto muestra lo que podría ser la proyeción sobre el planeta tierra de Gollum comiendo pan élfico. El efecto le duró hasta anoche :-D

Rafa, espero que no te ofendas, la compración con Gollum se limita al enorme aprecio que mostraste por el tesorito. Bueno, también por el hecho de que no engordas ni a la de tres ;-)

Para que (no) te hagas una idea, la comparación ofensiva, tanto para tí como para la pella de gofio, sería Nobby comiendo pan de enanos :-D

Actualizado 25.05.2011: tengo otra receta de gofio amasado con miel y almendras, más digestiva 😉