Antes de empezar quiero dedicar especialmente esta entrada a unos nuevos amigos que desde hoy son papá y mamá. Se llama Irene y es preciosa :-)

Esta entrada va dedicada también al infinito –no numerable– conjunto de personas –familia, amigos, compañeros y hasta desconocidos– que me han hecho esta pregunta en los últimos… alrededor de 15 meses: ¿por qué Irlanda?

Una respuesta corta podría ser por cobarde.

Este último año de carrera, mi octavo en la universidad (que vergüenza), se estaba convirtiendo en un callejón oscuro sin salida aparente. Casi la única motivación que tenía para seguir estudiando era el hecho de que sólo me faltaban dos asignaturas para terminar la Ingeniería Técnica en Informática de Sistemas y ser así, por fín, algo, al menos un mini ingeniero. Al mismo tiempo me quedó el mal sabor de dejar las matemáticas de lado, con lo que me gustan y lo bonitas que son :-(

Al final, debo reconocer, no me sentía con fuerzas ni ganas para seguir estudiando. Quería huir, lo necesitaba. Además estaba muy harto, desmotivado y hasta cabreado por la congelación de los presupuestos de la Universidad de La Laguna por parte de la Consejería de Educaciónal parecer por desavenencias personales y ataques al Rector–, que nos supuso a muchos becarios no ver un céntimo hasta Mayo, o dicho de otro modo trabajar gratis durante cinco meses. Cada día tenía más ganas de evolucionar de becario a empleado, pero visto como está la Informática en España con su mileurismo y su reforma laboral no me atreví a probar suerte aquí. No me quedaba otra que emigrar, como muchos otros antes.

Susan dice don’t get afraid, get angry y –aunque en su momento no lo sabía– eso fue lo que hice. Cabreado con el mercado laboral español y la precariedad que lo envuelve, decidí levantar el vuelo y huir.

Pero esto no responde a la pregunta inicial, sino a otra: ¿por qué me fui de España? Pues por esto, porque Spain’s pain.

De hecho, nunca he tenido muy clara la respuesta a la pregunta original. La idea de venir a Irlanda se formó poco a poco, a fuego lento, mediante una mezcla de comentarios de varias personas, de los cuales recuerdo muy pocos. De hecho me temo que se pueden contar con los dedos de la mano de un carnicero ciego :-D

Probablemente el comentario más relevante y decisivo fue el que me contó un compañero de Informática a cuya clase de Ingeniería del Software vino un tipo a dar una charla y dijo, más o menos, “mira Irlanda lo bien que se lo ha montado, es una islita y es uno de los principales productores de software de Europa”. Al principio pensé, “mira Gran Bretaña, otra islita y en tiempos dominó medio mundo, por no decir que su idioma es el más international desde no sé cuántos siglos”. Pero no había desprecio ninguno en mi mente, más bien curiosidad porque aquel tipo tenía razón: la Informática en Irlanda era un terreno, cuanto menos, muy interesante.

Por aquel entonces compartía mucho tiempo –y algo más– con una gran amiga que vivió en Dublín durante un año y aunque no me contó mucho sobre el país, me transimitió lo feliz que había sido aquí y lo mucho que le gustó Irlanda. Esto dejó en mí una huella de curiosidad por Irlanda que más tarde evolucionó en anhelo a medida que encontraba más referencias a Irlanda. Su música tradicional me enamoró y pasé meses escuchándola a diario, de hecho aún estoy enganchado a ella y me encanta.

Pero esto sólo responde a por qué quería venir a Irlanda, porque una cosa es lo que uno quiere hacer y otra muy diferente es lo que decide hacer. Simplemente se convirtió en mi sueño y como bien apunta Bárbara, “Es justamente la posibilidad de realizar un sueño lo que hace que la vida sea interesante”.

Impulsado por estas sensaciones irracionales comencé a buscar información sobre Irlanda, cómo era la vida allí y su mercado laboral en Informática. Creo que fue a través de Héctor como conocí Spaniards, creado en colaboración con Eneko, quien tenía un par de amigos viviendo en Irlanda y otro par que acaban de mudarse a Irlanda, quienes tuvieron la magnífica idea de comenzar sendos blogs para contar cómo les iba en Irlanda. De inmediato me enganché a sus blogs porque escribían sobre los problemas que iban encontrando aquí y cómo los solucionaban, lo que convertía sus blogs en fuentes de valiosos consejos para otros emigrantes que quisieran seguir sus pasos, como sería mi caso. Aprendí en sus blogs sobre las condiciones laborales en Irlanda –al menos en Informática– y a cada cosa que contaban no podía evitar pensar sarcásticamente “¡igualito que España, vamos!”.

Jornadas laborales terminando alrededor de las 17h con un total típicamente inferior a las 40 horas semanales; horas extras siempre pagadas, a menudo voluntarias y en ocasiones dedicadas a formación; bajas por maternidad mucho más largas que en España y puestos de trabajo motivadores, que te hacen sentir valorado, en ambientes de trabajo amigables y respetuosos… y muchas más cosas que ni recuerdo bien ni me voy a poner a buscar ahora. Si te interesa puedes buscar aquí y aquí. Valga como breve –muy breve– resumen la entrevista a Fredi en Spaniards.

Después de leer cómo les iba no podía pensar otra cosa que ¡yo también quiero! un trabajo que me guste, en el que sentirme motivado y valorado, con espectativas de futuro y encima con un sueldo que me permitiera emanciparme, ¡que ya era hora! No quería quedarme aquí trabajando en una industria precaria y viviendo con mi madre –que la quiero mucho– hasta hacerme más viejo. Tenía miedo de estancarme, de perder la motivación y la ilusión por todo –lo cual ya había empezado a suceder– y de que se me pasara el arroz.

Por si esto fuera poco, Irlanda era la opción más fácil: un país angloparlante miembro de la Unión Europea, en el que podía ir a trabajar y quedarme a vivir todo el tiempo que quisiera sin tener que pedir ningún permiso –soy demasiado vago para soportar la burocracia que necesitaría para irme, por ejemplo, a Canadá– con un idioma en el que puedo apañarme y gente agradable. Y hasta me gusta el color :-)

Desparramada por estos cuatro párafos y no del todo completa está la respuesta a por qué decidí venir a Irlanda. Una respuesta más corta, apropiada para las entrevistas de trabajo, sería buen mercado laboral, gente agradable y buen clima ;-)

También debió influir un poco el hecho de leer y oir hablar de tanta gente que se fue de España a Irlanda y allí se quedaron, sin ganas de volver. Realmente no dan ganas de volver, antes preferiría irme a Canadá que volver a España. Una vez que empiezas a adaptarte a Irlanda… es un placer abrazar la cultura y su estilo de vida :-)

Para terminar, quiero dar las gracias –por orden aproximadamente cronológico– a quienes de alguna forma me han ayudado a llegar donde estoy:

  • A mi madre por críarme contra viento y marea.
  • A Elena por el daño que me hizo. Lo que no te mata te hace más fuerte.
  • A Manolo, por enseñarme la existencia y esencia de Linux y soportar mis numerosas preguntas sobre Linux en las tutorías de Álgebra II.
  • A mi padre por animarme a dedicar mi tiempo a Linux aunque estaba estudiando Matemáticas.
  • A mis amigos del Grupo de Usuarios de Linux de Canarias por su apoyo con Linux y las oportunidades que me brindaron para desarrollarme en este campo.
  • A Manolo, Sergio y Rodrigo por confiar en mí y darme la oportunidad de trabajar para la Universidad, donde adquirí algo de experiencia profesional.
  • Al tipo que dio aquella charla en la clase de Ingeniería del Software en la que ácidamente básicamente nos llamó parados.
  • A Carlos por contármelo y sobretodo por acompañarme en aventuras Linuxeras.
  • A Lorena por contarme de Irlanda no mucho más que lo feliz que fue aquí un año (la intriga mueve), por animarme a salir de las islas y –por qué no– por quitarme las ganas de tener novia por un tiempo :-D
  • A Rodolfo por animarme a levantar vuelo, por todo lo que me enseñó y por su inpagable ayuda para entender los gustos de los americanos en cuanto al mercado laboral.
  • A Illa por desconsolarme con su interrail por las islas británicas y por trazar el plan te plantas allí con un par y verás como tiras para alante como sea :-D
  • A Jacobo por muchas cosas, aunque no sabría decir por qué exactamente.
  • A Brian por su ayuda con el FCE y por enviarme después a Inglaterra.
  • A Rafa por darme el empujón para que cogiera el avión sin más dilación, por convencerme de traer mi moribundo portátil, por acogerme en su casa durante casi un mes, por animarme a presentarme para el trabajo que ahora tengo y en general por toda la ayuda que me prestó desde que aterricé en Dublín.
  • A Bea y Fredi por la ingente cantidad de información útil que escribieron en sus blogs contando cómo les iba en Irlanda, por sus valiosos consejos y toda la ayuda que me prestaron al llegar aquí.
  • A Hernán por pasar de Rafa y no enchufarme en aquel trabajo ;-)
  • A la recruiter que me ofreció el trabajo que tengo, a pesar de rechazarlo la primera vez. Fue simplemente excelente.
  • A Bárbara por la frase que tiene bajo su foto.
  • A otros españoles regados por el mundo por sus consejos y apoyo.
  • A Eneko y Héctor por crear Spaniards, donde he conocido muy buena gente.
  • A quienes hayan podido quedárseme en el teclado y sabrán perdonar mi memoria de pez.