No estaba muy equivocada Isabel cuando me dijo el primer día que Ramsgate es un pueblo fantasma. No lo es, pero tampoco se puede decir que haya mucha vida en él. La zona centro –que se resume en dos calles: High Street y Kings Street– es bastante pequeña y los domingos la mayoría de la gente se va al centro comercial que está a las afueras. El resultado es que las calles están semidesiertas.

En teoría el domingo es –al menos para los estudiantes– el día de «convivencia con la familia anfitrión». En la práctica la mayoría se va de compras o simplemente salen a dar una vuelta para no aburrirse en la casa, pues parece ser costumbre aquí quedarse en casa viendo la televisión, cuyo contenido deja bastante que desear. Mi caso no es una de esas afortunadas excepciones.

Mi familia anfitrión son gente agradable, pero van bastante a su bola y el domingo es el día de «búscate la vida para no aburrirte». Esta mañana me fui al centro comercial a buscar una maleta con tamaño de equipaje de mano para meter la mochila dentro y poder así facturarla de forma un poco más segura, así está el patio. Por el camino me he dejado £19 en 3 camisetas, pero he decidido que si me voy a mudar a Irlanda no es buena idea seguir comprando camisetas patrióticas de Inglaterra como esta.

El pasado viernes por fin salimos a tomar algo con parte del personal de aquí. Sigo echando de menos las salidas nocturnas de Hastings –de las que aún estoy esperando algunas fotos– y no parece que haya muchos nativos dispuestos a salir con nosotros. Casi nadie del personal de EAC en Ramsgate (profesores y activity staff) es de Inglaterra y a la hora de beber eso se nota :-D

Actualizado: He quitado la mayoría de las fotos del otro día a petición de Isabel y Agi. Lo siento por quienes no las hayan visto todavía, pero a veces te encuentras con gente que no le gusta aparecer en Internet y tampoco es cuestión de amargarles la vida. Así pues, en las fotos nos hemos quedado prácticamente solos Nacho y yo.