Suscribo, letra por letra, lo que dijo Isaac Asimov:

Sabido es que un amor no correspondido es cosa bien triste, pues bien,
yo amo a las matemáticas pero ellas no me hacen ni caso.

Durante el curso 2005–2006 he intentado retomar las Matemáticas, no sé muy bien por qué. Tengo recuerdos vagos de haber tenido ganas, incluso argumentos, pero está claro que no me adapté bien.

El desarrollo del primer cuatrimestre resultó desalentador. Tuve que abandonar Análisis Matemático V por razones de salud y luego, poco a poco, fuí perdiendo las ganas de continuar con Curvas Algebraicas y Teoría Analítica de Números. En enero ya me encontraba considerablemente perdido y veía peligrar ambas asignaturas. Finalmente aprobé, aunque con dificultades. Lo peor y más importante es que las dificultades no fueron –espero– por falta de capacidad para las Matemáticas, ¡sino por falta de ganas!

Durante el segundo cuatrimestre lo intenté con sólo dos asignaturas: Cálculo Numérico I y Análisis Matemático VI. A mediados de Mayo abandoné la segunda porque no sabía qué hacer con ella y decidí sacármela de la cabeza.

Ahora, por unanimidad y concenso conmigo mismo, he decidido abandonar también Cálculo Numérico I porque no me compensa dedicar el tiempo a sufrir enfrentándome a más frustraciones. No, ella no era una frustración.

Posiblemente pienses que todo esto no son motivos suficientes para abandonar una carrera. Yo también lo pienso, pero creo que tengo mejores opciones para emplear mi tiempo y mis energías. Los motivos por los que abandono a las Matemáticas en favor de las Informáticas son los siguientes:

Motivación. El motor de nuestras acciones, sin ella no vamos a ninguna parte. La poca que tengo se concentra en el mundo del Software Libre y la Informática de Sistemas. No me queda nada de motivación para seguir estudiando Matemáticas. Ni un gramo.

Ánimos. Me siento con más ánimos para dedicarme a las Informáticas que a las Matemáticas. No es que me sobren, pero la diferencia se nota.

Amigos. A través de la Informática he conocido muchos amigos, entre ellos los mejores que tengo. También he conocido unas pocas amigas, las mejores. Las Matemáticas nunca me acercaron a nadie como lo hizo la Informática.

La Comunidad del Software Libre y otras ramas de la Informática se extiende por todos los rincones. Nunca estarás solo si te dedicas a estas cosas, siempre habrá alguien al otro lado del cable para colaborar o charlar.
Además, si me voy de viaje con una camiseta con un pingüino o una espiral roja me reconocerán al instante como lo que soy, incluso puede que haga amigos por el camino. Sin embargo con una camiseta con ecuaciones matemáticas no se me acercará nadie :-D

Trabajo. Para eso se supone que estudio, para obtener una formación que me permita tener opciones en el mercado laboral. También es verdad que el mercado laboral de la Informática en España está mal, peor aún en Canarias, pero en Matemáticas… ¿existe? Supongo que sí, aunque sea infinitesimal.

Humor. La risa no sólo es saludable, también es adictiva. Me considero una persona de risa fácil, pero muy rara vez me he reído con las Matemáticas. Si quieres reírte a cuenta de las Matemáticas vete a buscar un libro especializado –como Los matemáticos no son gente seria– y encontrarás anécdotas de personas, pero no abundantes hechos graciosos. Las Matemáticas son divertidas, pero no graciosas. La Informática está llena de anécdotas y también de hechos hilarantes, algunos de los cuales –citando al Kurose-Ross– puedes compartir con tu familia y tus amigos.

Mujeres. Matemáticas –al menos en la ULL– está llena de mujeres. Eso no me ayuda a concentrarme en lo que tengo que hacer. En Informática, por el contrario, las mujeres brillan como los diamantes en el desierto. Muy como los diamantes en el desierto. La otra cara de la moneda es que todas las mujeres con las que he estado me han encontrado a través de la Informática.

Empecé a escribir esta anotación en febrero pero no quería publicarla hasta terminar el curso y ver qué pasaba con el segundo cuatrimestre. Se acabó, ya no me queda nada más por hacer con las Matemáticas hasta nuevo aviso. Ha sido un placer conocerlas, jugar con ellas, soñar con ellas y hasta despertar con la definición de límite impresa por dentro de los párpados. Pero se acabó.

\lim_{x \rightarrow a} f(x) = l \,\, \Leftrightarrow \,\, \forall\, \varepsilon > 0 \,\,\, \exists\, \delta > 0 \,:\, |x-a|< \delta \Rightarrow |f(x)-l| < \varepsilon'