Hace un rato recibí un correo cuyo origen me hizo dudar de si realmente tenía que haberme llegado. Antes de terminar el primer párrafo comprendí que la finalidad del correo era reírse un poco, por no llorar.

Yo creía que las empresas se preocupaban por la calidad de las traducciones de sus anuncios públicos, como en este caso una oferta de trabajo, pero cada vez me voy considerando más iluso al respecto. Encuentro razonable que un paquete de software libre pueda tener errores de traducción si nadie paga a quien traduce, simplemente ten cuidado con los paquetes de localización, pero en el ámbito de la empresa privada esto me parece simplemente inaceptable.

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