[05:44] Hoy no duermo. No es que tenga insomnio ni nada parecido, sólo es que cuando un libro empieza a ponerse interesante cerca (o no tan cerca) del final, paso el punto de no retorno y no puedo dejar de leerlo. El libro en cuestión ha sido Lo mejor que le puede pasar a un cruasán, de Pablo Tusset. Buen libro, no apto para gente fina, final interesante, risas aseguradas.

Tal vez su protagonista diría en mi situación algo así como… «Me cago en sus muelas, sin dormir por un puto libro de mierda, le voy a mandar un correo al fulano este que lo voy a poner de todo menos bonito»…

Para: janus@mareotis.net
Asunto: Tu puto libro del cruasán
Hablando en tu jerga (la de Pablo Miralles)... me cago en tus muelas, esta noche me he
quedado sin dormir por tu puto libro del cruasán, a ver con qué cara me
presento dentro de dos horas a mi Señora Madre, su Encantador Novio y Estupenda
Hermana... por no hablar de la cara de muerto con la que llegaré al currelo...
Un libro cojonudo, a ver cuándo sacan a película de una puñetera vez
que estoy deseando partirme el culo de la risa. Si me echan del cine por romper el suelo a
patadas ¡la culpa es tuya!
Joder, necesito un café bien cargado. El porro te lo puedes quedar.
Como pille otro libro tuyo me lo como con papas bravas.
A tomar po'l culo,
Pingüino Diplomado
Mounstruos S. A.
PD: Encima pones un email falso en el libro, a ver si te crees que  asi te ibas a escapar.

[06:12] Correo enviado, a ver qué tal le sienta. También le envié un correo al maintainer del paquete crack-attack de Debian (Colin Walters) avisándole de que he subido la v1.1.9 con música a mentors.debian.net. No entendí su respuesta, se la paso al gurú Heimy a ver si me la traduce/resume. Me voy a hacer un café con hielo, me espera un día largo y duro. Hasta mañana.

[06:35] Una vez me contó mi padre que se le ocurrió tomar un café, un zumo de naranja y un té (citrato de cafeína complementado con teína), esperando obtener un chute estimulante que le permitiera trabajar overclockeado. Lo que consiguió fue una taquicardia. Espero que quitando el té pueda mantenerme espabilado, aunque le falta la avena (avenina, desfatigante). Mi madré dirá que me voy a reventar la bomba de combustible con tanta presión. Yo digo que hoy es un día perfecto para llevar mi camiseta de cafeinómano anónimo. Este teclado es un coñazo, pero lo puedo pringar y fregar todas las veces que quiera :-)

[06:45] Horror. Suena un desperador. Es detenido. Se acerca la hora de despertar de mi Señora Madre. Me encontrará frente al portatil con un tazon de café con cereales (vacío) y un zumo de naranja, lo entenderá (es farmaceutica) pero no le hará puñetera gracia. Lo hecho hecho está, la droga hará su máximo efecto dentro de siete horas. No me privaré de más chutes a lo largo del día. Afortundamente, la cafeína aún es legal aquí :-)

  • Azúcar: Sin él, el café sabe fatal.
  • Café: Aporta más sabiduría a los programadores y les permite ver con los ojos medio cerrados.
  • Zumo de naranja: In-bebestible después del café, salvo acompañado de sobredosis de azúcar.

[06:51] Alguien se ha levantado. Dado lo temprano que es no puede ser mi hermana, tampoco puede ser mi madre porque si lo fuera ya me habría tirado la bronca (con toda la razón del mundo). Ya no parece quedar nadie durmiendo…

21:22 Mucho sueño, cansancio, me pican los ojos. Dos dias moviditos sin dormir en medio, esto no puede ser. Esta tarde recibí respuesta al correo que (creía yo) envié a Pablo Tusset (que no se llama así), no era él :-D

También me respondió el gurú Heimy con la traducción de la respuesta de Colin Walters. Tal como me sospechaba me propone hacerme cargo del paquete, pero me temo que no estoy a la altura para esa tarea, y menos ahora.

Bueno, nada más por hoy, sólo unas pocas fotos más de La Nevera. A disfrutarlas ¡y comentarlas! 😉