Hoy tenía que volver a casa en Dublín tras unos días en Tenerife, pero debido a un pequeño accidente hemos tenido que prolongar nuestra estancia… aunque no exactamente de vacaciones…
Unos pocos recordarán verme así en el verano de 2002, me esperan tres semanas sin poder teclear a dos manos.
Los años pasan sin piedad pero hay cosas que nunca no cambian




