No sin razón se quejaban de que no escribo mucho últimamente, como si no tuviera nada que contar. La verdad es que no tenía poco que contar pero sí muy poco tiempo para ello, espero que la cosa vuelva a la normalidad en breve.

Para haber estado en Galicia sólo ocho días no me puedo quejar de haber visto poco, hasta ví la Galicia profunda, su costa furiosa, puestas de sol, ese pueblo llamado Vilela, muchos horreos, muchas tapas y hasta una de sus tormentas con rayos y truenos.

  • Tapas
  • Vilela

Como era de esperar, fotos no faltan, ya están todas disponibles para buscarlas por etiquetas según los lugares: Jardines de Las Baterías (Monte San Pedro), Torre de Hércules (el faro en funcionamiento más antiguo del mundo), A Coruña, los Cañones del Sil, la Ribeira Sacra, el Monasterio de San Estevo, Santa Uxía de Riveira, el Dolmen de Axeitos, Dunas y faro de Corrubedo, A Pobra do Caramiñal, Santiago de Compostela, Costa da Morte (bueno, tan sólo Corcubión, Finisterre y Muxía), Vigo, Valença (Portugal), Catoira y los Castros de Baroña.

Actualización: ya está disponibles las fotos de película de Galicia, para ponerles los diente un poquito más largos ;-)

  • Rosa de los Vientos, Torre de Hércules, A Coruña.
  • Playa de Corrubedo, A Coruña.
  • Monasterio de San Estevo, Ourense.
  • Cañons do Sil, Ourense.

  • Catoira
  • Costa da Morte
  • Dunas de Corrubedo
  • Dolmen de Axeitos
  • A Pobra do Caramiñal
  • Cañons do Sil

Entre tanta foto y trajín también flipé con muchas cosas; chorradas como que los bosques de pinar crezcan casi a nivel del mar, las comidas a base de (mucho) marisco y pescado… y la Galicia Amable ;-)

  • ¡Fuego!
  • ¡Te cojo y te rajo!

Sin duda la más importante conclusión es que para vivir en Galicia se necesita un estómago genéticamente preparado. Espero que el mío haya recibido genes de mi bisabuelo gallego para no morir de indigestión porque con lo bueno que está todo no hay quien pare de comer :-D