Tienen razón mis fans al quejarse de que no escribo, pero es que desde que trabajo para Google no paro. Primero un mes en Californa, luego visitas a Madrid, Torino, Aalborg, la próxima a Luxemburgo, a saber las que me quedan… y esta semana de excursión a los Alpes de Austria :-)

Cuando un amigo me contaba que Digital se llevaba a todos los empleados de viaje cada año yo lo flipaba y creía que eso sólo pasaba en los tiempo en que se tenía respeto por los ingenieros –que tiempos aquellos. No se me ocurrió que pudiera seguir ocurriendo hoy en día y me costaba creerlo… hasta que lo he vivido.

  • Avión hacia Innsbruck
  • Bull Island
  • Los Alpes de Austria
  • Aeropuerto de Innsbruck

En un par de horas nos hemos plantado en Innsbruck, en mitad de un valle en Los Alpes. Creo que han sido tres aviones sólo para Dublín, menuda invasión. En otro par de horas en guagua estábamos en Söldem, un pueblo en mitad de otro valle alpino. Allí no hicimos más que cenar en un ristorante italiano (cómo no) y dormir para estar listos para el día siguiente.

  • Mi esquinita en Söldem
  • El glaciar visto desde Sölden

De las muchas actividades disponibles, yo había reservado senderismo y skidoo, pensando que el senderismo seria en el glaciar. Cuando llego al glaciar (donde me dijeron que era el senderismo) me entero de que el senderismo era en el pueblo, asi que me tuve que buscar una alternativa y tuve la suerte de poder acoplarme a la actividad que yo queria: un safari por el glaciar.

  • En el glaciar de Giggijoch
  • En el glaciar de Giggijoch
  • En el glaciar de Giggijoch
  • En el glaciar de Giggijoch

Con el skidoo no tuve ningún problema salvo lo agotador de aferrarme al manillar para evitar que la moto se fuera sin mi. Tras la última vuelta acabé tumbado en la nieve muerto de calor, el resto del tiempo me lo pasé haciendo fotos pero la mayoría las llevo a revelar mañana.

  • Skidoo
  • Después del Skidoo

Con todos los músculos doloridos desde el ombligo hasta la coronilla me volví al pueblo a prepararme para la cena, que aunque podamos ser todo lo informales que queramos tampoco es plan de ir sin arreglarse un poquito. Tampoco me podía librar del papeleo habitual en estas ocasiones:

  • Papeleo sorpresa

Tras la cena tuvimos un breve show en el glaciar pero me perdí la mayoría porque mi colega se estaba congelando –vaya nenaza, solo teníamos unos -5ºC de nada– así que la fiesta la terminamos en la discoteca más grande del pueblo (Party Haus) con 900 dentro.

  • Show en el glaciar
  • Compis tocando

En las condiciones que pueden imaginar quedamos después de tanta paliza, hoy nos hemos pasado el día para llegar a Dublín. Tengo unas pocas fotos más pero entre que mi galería está rota –qué carajo le habrán hecho– y que Picasa web sigue sin gustarme del todo, el resto tendrá que esperar.

A todo esto hay que sumarle una mudanza de tres meses. Mudarse es como hacer la maleta: lo haces en el tiempo que tengas, sean tres dias, horas o meses. Para cargar cajas estoy yo hoy.