De Tenerife a Dubín… y a Turín porque me toca. Entre viaje, visita, más viaje, gripe, fiestas, vacaciones y aún más viaje –y espero que no más gripe– me sobran los dedos de una mano para contar las semanas que pasé completas en la oficina.
Hoy –sí, en menos de ocho horas– tengo que hacer una instalación aquí y como soy tan paranoico reservé el primer vuelo para ponérselo muy difícil a AirFrance para chafarme el viaje. Luego tuve la gran suerte de que el viaje fue una delicia y en sólo siete horas (desde el despegue) ya estaba aquí, así que tuve tiempo de dar un paseo por la cuidad esta tarde.
También por mi paranoia no tengo aquí el cable para sacar las fotos de mi nuevo juguete, una Olympus Stylus 725 SW, así que las dejamos para otro día. Si te aburres puedes ver los anuncios de esta cámara en Youtube, empezando por el anuncio que me convenció de quería una


