Banda Sonora: Orishas - Emigrantes

Un año hace ya que abandoné mi tierra natal, la isla de Tenerife, rumbo a otra isla, unas once veces más grande pero con sólo el triple de población que Canarias, la isla esmeralda: Irlanda.

Un año hacía en aquel entonces que había conocido los blogs de Bea y Fredi y los leía con la misma frecuencia con que ellos escribían, si no más. También conocía a Rafa, sólo por sus fotos pues no tenía blog.

Un año atrás, tal noche como hoy, aterricé en el aeropuerto de Dublín y fui acogido por Rafa, a quien nunca podré terminar de agradecerle todo lo que me ayudó, como también Bea, Fredi y más tarde otros miembros de Spaniards, como Bea y Txema.

Aquel 23 de septiembre, una vida terminó y otra comenzó.

Y así comenzó una historia en Dubh-Linn, la ciudad gemela del orgulloso lado sur y el apestoso lado norte.

Hoy el cambio del banner tampoco es casual ;-)

Como bien decía Bea, mucho me ha llovido desde que llegué aquí, aunque no tanto como esperaba. El primer mes aprendí sobre nuevas verduras y sus nombres mientras cumplía la misión de conseguir trabajo en menos de un mes, teniendo una suerte locademasiado loca a veces.

28 días después empecé a trabajar en el EMEA Enterprise Expert Centre de Dell como analista de servidores. Siendo mi primer empleo de verdad, empecé con algo de miedo –y tirándome un té encima el primer día :-D – sobretodo cuando se acabó la papita suave (cuatro semanas de fomación intensiva) y me tiraron a los leones. Ahora miro atrás y me sorprendo de los pocos problemas que tuve para adaptarme, que mayormente consistieron en modificar ciertas costumbres que traía del ambiente universitario, hasta que gané plena confianza en mi trabajo. De hecho hace meses que siento que se me queda pequeño este trabajo, pero eso está vías de cambiar :-)

6 semanas tardé en encontrar mi primer hogar, donde por fin pude vaciar por completo mis maletas y sentirme en mi casa. No era para nada un sitio ideal para vivir, pero fue lo único que pude encontrar por un precio razonable y en unas condiciones razonables. Y estaba a cinco minutos de la guagua que me dejaba en la puerta de la oficina.

Viviendo a 20 km. del centro de Dublín, con la guagua 145 de Dublin Bus como único transporte directo (una hora de tortura), no tenía muchas ocasiones de hacer vida social. Las quedadas de Spaniards –cuyas fotos no son públicas :-P – fueron mi principal actividad social, pero siempre tenía que regresar pronto a casa. Nada de volver a casa a las 23h tras tres quedadas y con cinco cervezas –como anoche :-P

En aquella vieja, fría y húmeda casa pasé la Navidad solo, enfermo, abrigado y refugiado bajo mi edredón de pluma; condiciones ideales para aburrirme mucho y darle el empujón final al diseño de este blog, con código CSS y XHTML escritos desde cero y validados por el W3C. Algunos detalles del XHTML se me han escapado desde entonces, pero ¡te lo juro, en (aquella) casa validaba!

Otra molestia de vivir tan lejos se manifestó cuando empecé a recibir visitas de mis amigos: no podía desperdiciar el tiempo a razón de dos o más horas diaras en la guagua. Primero vinieron Miguel, Rocio, Jonás y Rafa a partir el año y más tarde vinieron Jake & Su a pasar un fin de semana en Dublín (o medio). En ambas ocasiones me alojé con mis amigos en un B&B cercano al centro de Dublín, bien valía la pena.

Allí también empecé a coleccionar postales, siguiendo la idea de Jake. La colección ha crecido, aunque no tanto como la suya:

La coleción de libros sí que ha crecido… ¡demasiado! :-D

Dos veces tuve que cambiar de portátil en los pocos meses que viví allí. Primero, al morir mi viejo Dell Inspiron 5100 –que había renombrado de Fawkes a Scraps– adopté un Toshiba Satellite M25X-S149, que sólo me duró un par de meses debido a un fallo de diseño de su placa base. Hay cosas que nunca cambian, entre ellas la incalificable calidad de los portátiles Toshiba. Ahora tengo un MacBook Core 2 Duo con el que me divertí bastante instalando Ubuntu 7.04 Feisty, pero estoy deseando que salga Ubuntu 7.10 para volver a KDEa finales de octubre.

Dos veces también he vuelto a Tenerife y no parece que vaya a incrementar mucho esta frecuencia. La primera vez me empeñé en hacer muchas cosas y ver a mucha gente, que naturalmente no logré en sólo seis días (los días de vuelo no cuentan) y encima cuando volví a la rutina me parecía que no sabía donde estaba. La segunda vez fue muy diferente, llevaba Irlanda en la sangre y la echaba de menos estando en Tenerife.

Sin duda, lo peor de este año ha sido perder a Maurizio, poco después de faltarme poco para verle en mi primera visita a Tenerife. Muchas gracias a todos los que me apoyaron en aquellos días tristes, aunque no se me notara mucho.

No duró mucho mi estancia en aquella vieja casa de Bray, pues en Marzo nos dio la noticia nuestro querido casero (un tío muy majo) de que, ya que no se usaba para nada el jardín trasero de la casa –que a su vez estaba construida en el jardín de la casa contigua– había puesto en marcha un proyecto para construir una tercera casa en él. Y ya puestos, aprovecharía la ocasión para extender la casa, ¡a costa de derribar mi dormitorio! En obras me vi y puse pies en polvorosa al descubrir que el proyecto incluía compartir la casa con los mismísimos obreros.

Aquel imprevisto me hizo olvidar por completo el día de San Patricio, que me pilló totalmente por sorpresa y sólo alcancé a celebrar reuniéndome con mis amigos de Spaniards. A ver si el próximo año lo celebro a la irlandesa, como hizo Rafa.

Mi grandísima suerte haciendo amigos evitó que el imprevisto arruinara mi única visita a la península ibérica, donde estuve de paseo por Málaga con Betta y pateando Granada con Fiona y Kike. Al volver de aquel doble viaje hice la que por ahora ha sido mi última mudanza, aprovechando la excusa para aterrar a medio Dublín conduciendo al revés por primera vez.

Aunque no es un hogar ideal, al menos en esta casa no hay planes de derribar mi habitación –¡al fin con cortinas!– y ya tengo una rutina (más o menos) establecida. Además está comprobado que es buen sitio para hacer barbacoa, siento que me de tanta pereza hacelas. No tiene nada que ver con haberme hecho vegetariano :-P

Ya viviendo cerca (unos 6 km) del centro de Dublín, por fin me compré una bici, que buenas ganas le tenía, pero me robaron al poco tiempo y para consolarme me compré una mandolina. De momento no he aprendido a tocar nada Irlandés –no le he dedicado tiempo– pero no me ha costado mucho adaptar lo (poco) que sabía tocar en el laúd, principalmente folklore canario.

Lo mejor de vivir aquí es la posibilidad de acoger a mis amigos y familia cuando quiera. Gracias a eso mi hermana ha podido pasar dos meses y medio en Dublín, mi familia pudo venir a verme a principios de mes y no tuvimos que dejarnos una fortuna en alojamiento. Aún estoy esperando la visita de otra amiga, que aún no ha venido a verme… desde luego, un año ya, tener amigas para esto :-P

Si de algo estoy contento y orgulloso es de tener vida social, gracias a la comunidad de Spaniards en Irlanda, desde antes de que siguieran mis pasos Carlos y Alberto, quienes por cierto me avisaron uno con poca antelación y del otro me enteré de rebote :-P Debería picarles un poco para que se dejen ver, que cuando me venga a dar cuenta ¡ya se han ido de Irlanda! Otros amigos, ahora Erasmus, tienen intención de quedarse, pero no todos se adaptan tan bien o no pueden quedarse por otros motivos. Es lo que tiene vivir en el extranjero, conoces mucha gente pero la mayoría van y vienen, la estabilidad se convierte en algo bastante relativo.

Por último, si te parece mucho lo que hemos cambiado mi vida y yo en sólo un año, ¿sabías que hace dos años estaba recuperándome de mi última ruptura? ¿y que hace tres años estaba tan apurado con las práciticas de 2º y 3º de Informática que me pasaba meses sin escribir nada? Pues no leas lo que escribía hace cuatro años, aquel que se drogaba con café con hielo no era yo :-D

Y aquí termina la primera temporada de Radio Miguev ;-)