Antes de venir a Irlanda ya me había interesado por la música tradicional irlandesa y sus instrumentos. Dejando a un lado mi amor platónico por el bodhrán, me fijé en el banjo y la mandolina, similares al laúd que solía tocar folklore canario.

No he visto muchos músicos irlandeses tocando la mandolina ni el bouzouki irlandés, lo cual me hizo dudar, especialmente tras haber escuchado a varios tocando el banjo y descubierto que me encanta su sonido.

Consideraciones adicionales y el consejo de dos amigos (músicos) me han llevado a decidirme, con el resultado aquí visible. Por el mismo precio que podría haber comprado un banjo barato (más bien cutre) me he comprado está estupenda mandolina.

Espero que me ayude a recuperarme de mi última pérdida.