Camino de Granada tenía que pasar por el aeropuerto de Málaga y ya aproveché la ocasión para conocer –en la banda de dos metros– a Betta, gran amiga de un gran amigo y hay cosas que se transmiten solas :-)

Catedral de Málaga

Me decía un compañero sevillano en la oficina que en Málaga no había nada que ver salvo irse de tapas por el centro, que son cuatro calles. Betta no parece estar muy en desacuerdo acerca de la cantidad de sitios de interés en esta Ciudad, pero tampoco hay mucho que ver.

Diría que mi parte favorita –excluyendo todo lo relacionado con la comida– ha sido el museo de Picasso. Es impresionane leer acerca de las técnicas que usaba este prodigio y todo un reto ver en sus cuadros lo que él veía. Al ver sus cuadros cubistas me quedó claro que si Picasso se hubiera dedicado a las Matemáticas le habría dado a la Topología un empujón de unos cuantos miles de años.

Relacionado con la comida me ha gustado todo. Hasta el desayuno en el hostal, conversando animadamente con una estudiante polaca de Estudios Hispánicos de la Universidad de Salamanca. Con ella iban una sueca, una francesa y dos japonesas, todas compañeras de clase. Como siempre, la polaca era la más simpática. Pero esto no tiene nada que ver con la comida, que es a lo que iba.

Para cenar el viernes primero dimos unas cuantas vueltas por el centro de la ciudad buscando algún bar de tapas donde cenar. El centor está lleno de bares de tapas, pero éstos estaban llenos de gente. Al final cenamos unas medias raciones de gambas cocidas (muy buenos), chorizo frito y una morcilla tan salada que creía que me moría del ataque osmótico –nunca bebo cuando como– pero que bueno estaba. El sábado para comer nos fuimos a un chiringuito en la playa y descubría lo buenos que están los boquerones. La cena del sábado no merece mucha mención, pero estaba todo muy bueno :-)

El caso es que sólo he dado un paseo por Málaga y apenas he dejado un par de cosas para ver en la próxima visita. Naturalmente he hecho bastantes fotos, que ya iré subiendo poco a poco. Espero que Betta recupere pronto su conexión a Internet y publique también sus fotos, que no son pocas.

Por cierto, me he alojado en el Picasso’s Corner Backpackers Hostel y debo decir que está muy bien, me esperaba algo mucho más cutre, como lo que hay en Dublín. Aquí tienen hasta acceso a Internet wireless, gracias a lo cual he escrito esto desde la cama :-D