Gofio amasado
Publicado por Miguel Ángel a las 23:17
El pasado fin de semana, para celebrar su nuevo decenio, el amigo Rafa estrenó la temporada de barbacoas haciendo la primera barbacoa del año. Fue un día una tarde (llegué a las 16h) estupenda. Gracias, Rafa
Aproveché la ocasión para agasajar a Rafa y a los demás presentes con una muestra de nuestra deliciosa receta canaria del gofio amasado con miel, pues tampoco se me ocurría otra cosa que aportar a la barbacoa. La media botella de Ron no me pareció buena idea
El Gofio, tan propio de Canarias como ninguna otra cosa, es curiosamente bastante desconocido fuera del archipiélago, incluso dentro de España. De las muchas recetas con gofio, aquí de momento sólo he hecho ésta. En vista del interés que han mostrado varios amigos compatriotas, aquí la dejo la receta.
Ingredientes: algo medio bote de miel, unos 150-200 ml. y un montón dos o tres tazas de gofio. Opcionalmente, un puñado de almendras trituradas.
Elaboración: poner el gofio en un bol grande y profundo –o un tupperware en su defecto– con sitio de sobra para remover el gofio libremente. Opcionalmente, las almendras trituradas quedan muy bien. Añadir la miel poco a poco, removiendo la no-mezcla a cada par de cucharadas de miel, para mantener la miel atrapada en una nube de gofio que no la absorberá fácilmente. Cuando esta nube tengo un tamaño como de un puño, estrujarla en las manos para forzar al gofio a meterse en la miel –o a la miel a intentar escaparse del gofio– hasta obtener un engrudo de gofio pegajoso con miel rezumando. Devolver el engrudo al cuenco del gofio, envolverlo en más gofio hasta que aparentemente no acepte más, volver a estrujarlo y repetir hasta que no haya manera de que acepte más gofio. Durante este proceso querrás lavarte las manos varias veces. Hazlo. Cuando la pelota se empiece a llenarse de grietas por estar muy seca, es momento de empezar a lanzarla de una mano a otra vigorosamente una y otra vez para que el impacto con las palmas de las manos fuerce al gofio a absorver más miel –¿o era al revés?– hasta que la pelota vuelva a estar pegajosa. Entonces se la pasa por el cuenco del gofio y se repite el proceso de lanzamientos repetidos hasta que vuelva a estar pegajosa, de vuelta al gofio y a lanzarla, hasta que las palmas de las manos se pongan coloraditas.
Almacenamiento: guardar la pelota de gofio siempre acompañada de un poco de gofio espolvoreado a su alrededor, ya que la miel rezumará lentísima pero contínuamente y más vale que haya algo que la absorva para evitar tener que desechar el recipiente ante la imposibilidad de extraer la pelota.
Presentación: para consumo individual o entre amigos, cada uno que agarre un pellizco. Para comensales más escrupulosos recomendaría trocear la pelota en cubitos de entre 1 y 2 cm3 y opcionalmente moldearlos con formas divertidas.
Limpieza: el gofio es un alimento muy constructivo, no sólo por lo nutritivo que es sino por el asombroso parecido que tiene con el cemento. Cualquier utensilio que haya entrado en contacto con cualquier mezcla de gofio con cualquier líquido debe ser lavado inmediatamente después de usado, o al menos sumergido en agua para evitar la coagulación del gofio.
Debo disculparme a mis amigos Jake y Su por la imprecisión de las medidas.
Para mi sorpresa y regocijo, la querida pella de gofio –mejor comprendida por mis amigos como piedra– tuvo una acogida bastante buena. Al menos al primer mordisco. Me sobraron dedos en una mano para contar las personas que pudieron con un segundo mordisco, de las cuales definitivamente Rafa se llevó la palma, o como dicen aquí took the serious biscuit.
La foto muestra lo que podría ser la proyeción sobre el planeta tierra de Gollum comiendo pan élfico. El efecto le duró hasta anoche
Rafa, espero que no te ofendas, la compración con Gollum se limita al enorme aprecio que mostraste por el tesorito. Bueno, también por el hecho de que no engordas ni a la de tres
Para que (no) te hagas una idea, la comparación ofensiva, tanto para tí como para la pella de gofio, sería Nobby comiendo pan de enanos




Reena a las 09:04 del 15 de Marzo de 2007.
El gofio hoy en día es poco apreciado y se fomenta poco su consumo. En mi casa no se toma, porque no pega con los platos hindúes, pero al menos en la Uni Vanyera suele ponerlo a un ladito, por si alguien quiere echárselo al potaje…
Asi que, aunque no he provado en mi vida el gofio amasao, me parece muy original tu idea de llevarlo al “asadero”
Besos!
miguev a las 11:12 del 15 de Marzo de 2007.
He oido contar –hace años– que en Alemania el gofio se vende enlatado y a un precio considerable. No conozco casi nada de comida hindú pero me cuesta más imaginar el gofio en la comida alemana que en la hindú, que ya es decir
Si no has probado el gofio amasado, puede que Irlanda sea la isla apropiada para probarlo
bea a las 13:04 del 15 de Marzo de 2007.
yo sí que conocía el gofio, me gusta tomarlo con la leche en el desayuno como si fuera colacao. Para los que no lo hayan probaso sabe a quicos sin sal. Buenísimo.
Estoy deseando probar esa especialidad tuya. Lo que te digo desde ya es que yo no voy a intentar ponerla en práctica, mis manos no aguantarían ni hasta la mitad del proceso.
miguev a las 14:42 del 15 de Marzo de 2007.
Mira por dónde, incluiré el gofio en la bolsa para mañana
Jake a las 12:08 del 17 de Marzo de 2007.
Es la primera vez que oigo eso del gofio amasado SOLO con miel. Sí que lo he probado con miel, pero amasado principalmente con agua. También lo he probado con trocitos de queso blanco, y hasta con papas.
Todo esto me ha recordado a otro de los grandes manjares isleños: La miel de palma.
miguev a las 21:25 del 17 de Marzo de 2007.
Las almendras me faltaron por falta de previsión, no es un ingrediente que suela tener en la despensa.
Creo que el gofio lo puedes amasar con cualquier líquido, como el cemento. Bastante como el cemento
Anónimo a las 20:36 del 16 de Julio de 2007.
me puedes informar donde me pueden mandar unos kilos de gofio?? se puede conservar para todo el año??? como???y mi correo es eugeniorozas@hotmail.com… y vivo en tarragona gracias