Pensar en Maurizio sigue entristeciéndome pero ya no lo hago todos los días, con lo que me encuentro mejor para retomar ciertas rutinas como escribir aquí y publicar algunas fotos en Flickr.
Era mi intención retomar estas rutinas anoche pero Sham se negó a encender un par de veces y eso ocupó todo mi espacio de preocupación. Con un portátil completamente muerto que no arranca nunca y otro amenazando de hacer lo mismo, no podía seguir retrasando la compra de un portátil nuevo –no de segunda mano– y esta mañana así lo he hecho.
No hay muchos fabricantes de portátiles cuyo hardware se haya ganado mi confianza y el único que me ha permitido hacerme con un portátil en cuestión de una hora (y porque el personal de las tiendas O2 es lento con ganas) ha sido el de la manzanita. El suplicio está siendo el teclado, cuya configuración en español tiene poco que ver con la configuración estándar.
Mis anteriores portátiles han sido IBM, Dell y Toshiba. Del último no quiero saber nada nunca mais y para los otros dos necesitaba más dinero y más tiempo, que esta vez no tenía. Además, ya que difícilmente me iba a librar de pagar por el sistema operativo, al menos que sea por uno que valga la pena.
El hardware está muy bien y el software parece que al menos no me da problemas. No está mal para ser mi primera experiencia con Mac OS X y haber empezado hace dos horas con mucho sueño


