Han sido unos días… intensos, cansinos, pero muy disfrutados. He hecho la mayoría de las cosas que me proponía hacer, he visto a casi toda la gente que quería ver –uno se me escapó por los pelos ;-) – y tengo en la maleta casi todo lo que quería llevarme a Irlanda –y algunas cosas más. La pobre maleta pesa casi 30 Kg. y con los laterales abombados. Yo estoy igual de abombado que cuando vine pero peso exactamente lo mismo, si no menos.

Y no será porque no haya comido hasta reventar cada vez que me haya sentado a la mesa, sino porque en toda la semana no he parado de ir de un lado para otro, caminando más en estos cinco días que el resto del mes. Al final voy a volver al trabajo para descansar :-D

La última parte de estas aventuradas vacaciones serán el pequeño reto de llegar a casa sin coger un taxi, usando sólo las líneas Airlink y Nitelink de Dublin Bus. Suponiendo que el vuelo no se retrase y el equipaje salga rapidito.