Mañana a mediodía despego hacia Tenerife, por primera vez desde que vine a Irlanda hace 16 semanas. Tengo la extraña sensación de no saber cómo me voy a sentir allí, cómo voy a ver la isla desde mi nueva perspectiva –a parte de llena de obras.
Las maletas están listas y todo está arreglado excepto que no he impreso el correo de la reserva con Aerlinugs y no sé si me lo van a exigir en el mostrador de facturación. He llamado a su línea de helpdesk y me han colgado sin siquiera saludarme. ¡Empezamos bien!


