Hoy se me ha ido la mañana dando vueltas alrededor de Dublín en todos sus medios de transporte público: autobús, Luas, tren, DART y taxi. Me subí al primero a las 6:45 y me bajé del último sobre las 14h. Todo porque el viernes me dijeron que Intel está en Kildare, lo cual no era muy preciso. Resulta que Intel Ireland está en el Collinstown Industrial Park, Leixlip, Co. Kildare. Estaba mucho más cerca que aquel rincón en medio de ninguna parte. De haberlo sabido habría llegado con tiempo de sobra.

Como consecuencia de tan divertido paseo llegué con cuatro horas de retraso, algo difícilmente superable en mi lista de cosas que más odio. Como en Intel sólo hacen los training los lunes por la mañana ácidamente básicamente me dijeron que me fuera a casa y que ya me llamarían para que volviera la próxima semana. No voy a volver.

En ocasiones, no conseguir lo que te propones puede ser lo mejor que podía pasarte. Y es que todo tiene una razón de ser, aunque a veces sólo te quede el Narrativium.

Esta mañana mi querida recruiter al saber el desenlace del paseo interminable me ha dado la noticia: puedo empezar a trabajar el próximo lunes, no tengo que esperar tres las semanas previstas. Con esto no sólo he encontrado trabajo en menos de un mes sino que también voy a empezar a trabajar antes de cumplir un mes en Irlanda. ¡Yupi!

Así las cosas los nuevos planes para esta semana son avanzar todo lo que pueda en cuanto a hacerme una cuenta con un banco irlandés y encontrar una habitación habitable en el centro de la ciudad, preferiblemente al sur del río y cerca del DART o del Luas. Se dice pronto pero no creo que me de tiempo en tres o cuatro días :-D

Ayer estuve también de turismo, aunque no hice tantas fotos y no he subido ninguna. Fui a ver el St. Stephen Green y me encantó. De hecho hoy volví tras el paseo interminable y me bastó sentarme allí un cuarto de hora para relajarme bastante. Al salir del parque por la esquina que da a Grafton Street disfruté de las virguerías que hacía músico con su guitarra. Asombroso, nunca había visto tocar una guitarra de esa manera, lástima que no tuviera la cámara encima. Me está encantando esta ciudad :-)

Retomando el día de ayer, después de pasear un buen rato me fui al Temple Bar a echar una pinta con una menorquina y una malageña. Tras la pinta nos fuimos al bar de tapas y para ser mi primera vez con las tapas me quedé contento. Hay otro bar de tapas en el Temple Bar pero no parece nada español.

Y por hoy nada más. Seguimos sin internet en casa, aunque al parecer estará arreglado en un par de días. Por tanto, no creo que suba más fotos hasta el miércoles.