Existe un personaje llamado Miguev. Se trata del protagonista del relato corto A Transgression, escrito en 1887 por Anton Pavlovich Chekhov (1860-1904). Pues bien, no tengo nada que ver con él. No es que me caiga mal, pero la verdad es que después de leer el cuento no dan ganas de estar en su lugar.

Mi nombre se escribe con m es algo que quería escribir desde que leí el cuento Mi nombre se escribe con s de Isaac Asimov. No voy a escribir un cuento –no sirvo para eso– sólo quiero declarar públicamente algo que a veces no resulta en absoluto obvio: mi nombre es miguev, no Miguev.

No importa que se escriba al principio de una frase, es un nombre propio y como tal deben respetársele las minúsculas, igual que a iBook, iMac o iPod. No es algo que me quite el sueño, pero agradezco que se tenga presente a la hora de enlazar cualquier dirección relacionada directamente conmigo utilizando este nombre que uso como mío.

Cuento esto ahora porque me he acordado al verme enlazado con M en dos blogs, uno de ellos con las direcciones de más de 200 bitácoras con sabor a gofio. Naturalmente ya está corregido, sus autores fueron rápidos :-)

Ya puestos, me permito observar que tuve bastante suerte con este nombre. Su origen es bastante simple: un diminutivo y una inicial (V de Vilela). Lo curioso es que el diminutivo empecé a usarlo en 1998, por mi padre. Por alguna razón, apenas he tropezado con nadie que usara el mismo nombre… y de eso hace ya muchos años. A estas alturas creo que puedo decir que, aunque me llamo Miguel Ángel, soy miguev. Veamos qué dice el egómetro:

egometer.png