Anoche después de cenar nos aburríamos y nos pusimos a tocar villancicos, algunos de los cuales no entiendo cómo pude desenterrar de las profundidades de mi pésima memoria. Para variar, volví a destrozarme los ñames con el laúd.
Y en esto que rebuscando fotocopias con letras de villancicos encontramos una escrita con máquina de escribir de las antiguas que contenía esta perla:

Brillante idea, sí señor, ¡villancicos en Klingon!


