El pasado domingo tuve ocasión de pasear un par de horas por Barcelona en compañía de Su.

Hacía cosa de cinco o seis años que no salía del archipiélago, pues no soy nada viajero. Esta vez me he sentido muy diferente respecto de la perspectiva de salir de las islas. Por primera vez creo que he disfrutado activamente de ver un poco de mundo recreándome en cada detalle nuevo para mí, en esas muchas cosas que nunca había visto más que en papel o en pantalla.

Paseando por la rambla que une la Pl. de Catalunya con la Pl. del Portal de Ca Pau bajo un cielo nublado y con ganas de llover vimos muchas cosas curiosas. Me llamó la atención que de todas las cosas curiosas que vimos no había ninguna que me sorprendiera demasiado: puestos de venta de chucherías y personas-estatua o similares abundaban, pero me resultaban familiares. Lo que realmente me asombró y muy gratamente fué ver un vehículo circulando con un letrero diciendo “Amigos, tengo más de 75 años y sigo circulando”. Lástima que sólo lo pillé por detrás.

Coche de 75 años

Hasta que apareció este coche la sensación que tenía era la de estar paseando por un híbrido entre la calle Castillo y Avenida Reyes Católicos, en llano y con tiempo lagunero poco fresco.

Para comer no pensé que fuéramos a tener mucho problema, pero la realidad fue aún mejor: encontramos un turco con un Kebab de falafel por 3€ que estaba de muerte, ojalá los hicieran igual en Tenerife. Por otra parte nos quedamos con las ganas de comer curri en el indú adyacente, pero ya volveremos en breve. También encontramos otro Kebab en la propia Plaça Reial y un sitio con buena pinta para tomar té.

Cuando nos cansamos de buscar el Palau Guell (o algo así) nos fuimos en metro a ver la Sagrada Familia. Impresionante. Nos quedamos con las ganas de verla por dentro (culpa mía) pero lo que vimos por fuera me pareció impresionante, no me imagino cómo me parecerá una catedral terminada. Decía Su “en cuanto la terminen empezarán a restaurarla”… yo creo que ya han empezado. Pero antes, volveremos.

Mucho nos dejamos sin ver, ya veremos que vemos cuando volvamos. A falta de tener más tiempo allí he dedicado un rato aquí ha pasear en satélite (Google maps) y me parece que mucho nos vamos que dejar sin ver el mes que viene puesto que sólo la ciudad tiene un tamaño equiparable al de Anaga.