El pasado domingo tuve ocasión de pasear un par de horas por Barcelona en compañía de Su.
Hacía cosa de cinco o seis años que no salía del archipiélago, pues no soy nada viajero. Esta vez me he sentido muy diferente respecto de la perspectiva de salir de las islas. Por primera vez creo que he disfrutado activamente de ver un poco de mundo recreándome en cada detalle nuevo para mí, en esas muchas cosas que nunca había visto más que en papel o en pantalla.


