Escuchando: Jovian Jake - Pidgeons (Dont give them corn)

Últimamente pienso que tengo mala suerte eligiendo sitios buenos donde comer. Al parecer eso de ser bueno es una cualidad que la mayoría sólo cultivan al principio para ganarse la clientela y se deteriora con el tiempo. El otro día me encontré que el postre del almuerzo de una facultad (no digo cuál) era esta miniatura de pera… ¡ni que fuéramos enanos! Afortunadamente no hay pan de enanos en este mundo, porque capaces serían en más de un sitio de ponerlo en el menú.

Esta noche fuimos a cenar a un sitio de comida turca que me gustaba bastante, lo malo es que he empleado el tiempo verbal exacto. Hasta no hace mucho (verano 2004) los cocineros eran dos turcos y se les notaba que sabían lo que hacían. Con el tiempo la cosa ha ido empeorando y ya sólo queda uno y no cocina, sólo supervisa, mientras que el cocinero es uno que además de evidenciar que no sabe hacerlo bien no tiene ningún reparo en fumar mientras hace la comida con las manos de manosear el mechero que sabe $DEITY por dónde habrá pasado. Decepcionante, muy decepcionante, me faltó poco para levantarme y largarme sin más :-

¿Tan difícil es mantener la calidad de la comida? Conozco un par de sitios que han mantenido su calidad (la que sea) bastante uniforme durante mucho sitio, no debe ser tan difícil. Por decir sólo un par de ejemplos: el comedor universitario de Guajara, el Tamarindo, el Natural Burger… no sé, algunos se me quedan en el teclado. Si conoces alguno por favor coméntalo.