Me encantan las legumbres, las disfruto en la mesa, pero siempre después sufro consecuencias devastadoras los días siguientes. Hoy me he decido a probar el estilo árabe que según tengo entendido me aliviaría este problema. Para orientarme he partido de una receta de mdammas (puré de habas).

A pesar de que la planta de las habas es de origen persa, el mdammas es un plato originario de Egipto y Sudán, y sin lugar a dudas, es el plato más popular de estos países.

Salah Jamal, Aroma árabe

Hoy he llegado a casa y no había nada para comer así que he pillado un librito de cocina árabe y, echándole imaginación al asunto, me he preparado un “desvarío” (la palabra “variante” se queda corto) de este delicioso plato. Bueno, el desvarío no ha quedado ni de lejos tan delicioso, pero tiene buena pinta.

La preparación ha sido extremadamente sencilla puesto que no disponía de tiempo. He cogido medio tarro de alubias blancas cocidas (unos 200 g.), las he lavado y escurrido y las he metido en la batidora. Ha resultado un poco complicado dada la consistencia que ha tomado el puré, pero tras mucho empujar y batir le añadí media cebolla y un poco de pimiento verde troceados.

Al añadirle eso bajó un poco la solidez del puré y pude terminar de triturarlo anadiéndole una cucharada de sal fina y comino en abundancia. El comino es un ingrediente importante en otros platos árabes basados en los garbanzos, pues ayuda a que los garbanzos no “sienten mal”. Ya veremos si también ayuda con las alubias.

Finalmente lo vertí en un plato hondo y lo adorné con dos circunferencias de tomate picado y un generoso charco de aceite de oliva virgen con perejil en el centro.

La verdad es que no tiene pinta, ni olor, ni mucho menos sabor de plato árabe, pero me lo voy a zampar con mucho gusto.


Atarik ñaka-ñaka
En algún idioma querrá decir “buen provecho”, supongo